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Cuando Carl Linnaeus (1707-1778), padre de la taxonomía moderna, estableció los fundamentos para el esquema moderno de la nomenclatura binomial, los bonobos no habían sido descubiertos y eso explica, sin duda, su ausencia lexicográfica durante más de dos siglos, ya que no fueron reconocidos como especie diferenciada hasta 1929, cuando el zoólogo alemán Ernst Schwarz los describió.

imagen de un bonobo junto a un arbusto
Flickr (John Nakamura Remy)

Los bonobos (Pan paniscus), o chimpancés pigmeos, son una de las dos especies del género de los chimpancés comunes (Pan troglodytes), junto con los que son los primates más próximos al Homo sapiens, con el que comparten el 98,7 % del genoma. Físicamente, los bonobos son muy parecidos a los chimpancés, pero son más esbeltos, aunque sobre todo se diferencian por sus características sociales y psicológicas: viven en grupos numerosos, en los que las hembras tienen un papel relevante y donde la jerarquía no está tan marcada como entre los chimpancés comunes, y hay menos agresividad. Su sociabilidad es muy alta y mantienen relaciones sexuales promiscuas sin finalidades reproductivas para controlar y resolver conflictos dentro del grupo. Además, son capaces de aprender hasta bien entrada la edad adulta, y se ha demostrado que, igual que otros primates, delfines o elefantes, superan la prueba del espejo y se reconocen al verse reflejados en él (recordemos que los humanos no lo hacen hasta los 18-24 meses de vida). Asimismo, son capaces de comunicarse con un conjunto limitado de símbolos. Estas características son las que se recogen en los contextos que aparecen en los medios:

  • En contra de la idea, muy extendida, de que esta es una facultad exclusiva del ser humano, el primatólogo español Joseph Call, ha demostrado que bonobos y orangutanes son capaces de trasladar y guardar herramientas en el laboratorio en previsión de que las necesiten al día siguiente. [El País (España), 19/05/2006]
  • Este descubrimiento sugiere que el bonobo es un mejor modelo de la comunicación simbólica entre nuestros primeros ancestros, señala Pollick. [El País (España), 1/05/2007]
  • Así, la moralidad resulta más enraizada en el sentimiento —más vinculada a la empatía del bonobo o a la reciprocidad del chimpancé— que en la cultura o la religión. [Clarín (Argentina), 10/11/2007]
  • Un grupo internacional de científicos, con representación española, ha completado la secuenciación del genoma del bonobo, el pariente vivo más cercano al hombre junto al chimpancé, aunque más pacífico, juguetón y promiscuo sexualmente. [La Opinión de A Coruña (España), 14/01/2012]
  • El bonobo (Pan paniscus), uno de nuestros parientes primates más cercanos, es genéticamente similar a los seres humanos como lo es el chimpancé, además de que es ampliamente considerado como el gran simio más empático. [Europa Press, 14/10/2013]
  • El bonobo tiene un sinfín de características. Es sociable, tolerante y con buen carácter. Además, son conocidos por su afición al sexo. Ahora un nuevo estudio revela que comparten su comida por compañía. [La Estrella de Panamá (Panamá), 9/01/2013]

Los bonobos viven en áreas selváticas al sur del río Congo, y, aunque se desconoce exactamente la extensión de su área de distribución geográfica, se estima que hay entre 10.000 y 50.000 individuos, pero los expertos señalan que su población se ha visto reducida de manera drástica durante los últimos treinta años y alertan de que probablemente seguirá disminuyendo. Lamentablemente, son una especie en peligro de extinción, tanto por la pérdida de hábitat natural como por la caza a la que son sometidos.

Sorprendentemente, ningún diccionario del español, general o de neologismos, recoge la voz bonobo. Sin embargo, los diccionarios de otras lenguas, como el Oxford English Dictionary para el inglés, Le grand Robert para el francés o el Dicionário Priberam da Língua Portuguesa para el portugués, recogen este préstamo del bantú, cuyo origen es incierto. Sea como fuere, como el último gran simio que se describe científicamente, y a pesar de que quedan aspectos por conocer de esta especie, merece sin duda tener un lugar en el diccionario. Y sería muy conveniente que fuera antes de que se tuviera que incluir en su definición el adjetivo extinto.

Elisenda Bernal
Observatori de Neologia
Universitat Pompeu Fabra (España)

bonobo m.

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