Originarios de culturas que nunca dejaron de usarlos, como la japonesa, la china o la hindú, y habituales en algunos países de Hispanoamérica como Colombia, Cuba, México y Perú (CORPES XXI), los bicitaxis han ido extendiéndose a otras ciudades del mundo debido a la masificación turística y a la preocupación por el medio ambiente, hechos que favorecen el interés por medios de transporte más ligeros y ecológicos que los vehículos a motor como el taxi, el metro o el autobús.
![[fotografía] bicicleta con cabina delante de la puerta de Brandemburgo, en Berlín (Alemania).](http://blogscvc.cervantes.es/martes-neologico/wp-content/uploads/sites/2/2026/01/bicitaxi_500.jpg)
El término bicitaxi, sustantivo masculino, designa un «triciclo de alquiler, con asiento doble detrás del conductor», según el Diccionario de americanismos, que localiza su uso en Nicaragua, Cuba y Honduras, aunque señala poco uso para este último país. La definición recoge el funcionamiento habitual de este medio de transporte, la tracción humana, si bien existe la versión motorizada, que es menos habitual, con el motor rickshaw, término que también se usa como sinónimo de bicitaxi, al igual que tricitaxi, pedicab o velotaxi (Wikipedia). El funcionamiento a través del pedaleo es lo que aporta al vehículo su carácter ecológico, a pesar de lo cual su uso ha ido restringiéndose en algunos países como Colombia y en algunas ciudades como Barcelona, donde ha acabado prohibiéndose, por diferentes razones, entre las que se encuentran la seguridad vial, la competencia desleal a otros medios de transporte, las condiciones laborales de los trabajadores, el perjuicio hacia la identidad cultural de la ciudad y el uso contaminante del motor, que se alterna con el pedaleo.
En lo que respecta a su inclusión en los diccionarios, bicitaxi no aparece en el DEA, el DRAE23 o el VOXUSO, aunque sí se recoge en el Alvar2,el Clave y el NEOMM, en los que se define como una bicicleta de alquiler con conductor. En el Clave, además, se precisan algunas características, como que tiene enganchado detrás un asiento con techo. En este mismo diccionario se aporta información morfológica y etimológica. Morfológicamente, la voz bicitaxi es el resultado de un proceso de composición patrimonial a partir de dos sustantivos que previamente se han acortado: bici, acortamiento coloquial de bicicleta, y taxi, acortamiento de taxímetro. Etimológicamente, bici vendría del francés bicyclette, que a su vez vendría del latín bi– ‘dos’ y del griego kýklos (‘círculo’), en referencia a las dos ruedas. Por su parte, taxi «automóvil de alquiler con conductor, generalmente provisto de taxímetro», DLE) es la abreviatura de taxímetro (del francés taximètre), dispositivo incluido en el vehículo para registrar la distancia recorrida (-métre) y calcular la tarifa (taxe) que se ha de pagar. Como compuesto nominal, resultado de la composición de dos sustantivos, es de tipo coordinativo, ya que manifiesta una relación similar a la coordinación sintáctica, al tratarse de un vehículo que es bici y es taxi, al igual que carricoche, recogido por la RAE. Atendiendo a su núcleo morfosemántico, se trata de un compuesto endocéntrico, donde el elemento nuclear es taxi y bici,el elementomodificador del significado del núcleo. La relación establecida entre el compuesto y su núcleo es de hiponimia, puesto que bicitaxi designa un tipo dentro de la categoría taxi, como son también, por ejemplo, burrotaxi o cocotaxi. Además, se trata de un compuesto propio, ya que los dos acortamientos se integran en una única palabra ortográfica y en un único grupo tónico.
El uso de bicitaxi está documentado en el CORPES por primera vez en el año 2001 en México, en el relato «Tesoro viviente» de Enrique Serna:
- Exigió que le devolvieran el importe de su boleto, y con ayuda de un maletero tomó un bicitaxi hacia la estación de trenes, en el otro extremo de Abidján. [Enrique Serna (México), El orgasmógrafo (2001)]
En lo que concierne a su documentación en diccionarios de otros idiomas, el término se incluye en el Oxford English Dictionary, donde se señala la productividad del modificador taxi desde principios del siglo xx para la creación de compuestos que designan una embarcación u otro vehículo utilizado de forma similar a un taxi, como es el caso de taxi boat, taxi bus y taxi bike, término en inglés que evoluciona de la misma manera que en español, a partir de la composición de dos palabras acortadas previamente, taxi (meter) y bike (bicycle). Como corresponde a este idioma, el elemento nuclear aparece a la izquierda. En el caso de los idiomas románicos, la voz bicitaxi no está documentada, por ejemplo, en el Dizionario Hoepli della lingua italiana, en el Diccionari de la llengua catalana o en Le Grand Robert, pero sí en el Dictionaire de l’Académie française, donde aparece como cyclotaxi, nombre masculino y equivalente al extranjerismo rickshaw.
Según la Fundéu, su uso está extendido y asentado en el español, al igual que otras voces creadas a partir del elemento bici, como bicicletada o bicirruta. Bicitaxi cuenta con una variante ortográfica, bici-taxi, aunque su frecuencia de uso es mucho menor:
- Día Mundial de la Bicicleta: bici-taxi, bici-tándem y más actividades para disfrutar en Lima. [Expreso (Perú), 18/4/2018]
En cuanto al género, pese a que el uso del sustantivo como masculino está mucho más extendido, tal y como se indica en el NEOMM, la forma femenina se ha usado desde 2009, como en el ejemplo a continuación:
- Y a las conocidas bicitaxis se suman los singulares cocotaxis. [La Vanguardia (España), 17/1/2009]
Más recientemente, podemos observar la vigencia del término en los siguientes ejemplos, extraídos de fuentes periodísticas:
- 646 bicitaxis que hay en Bogotá tras nueva regulación del Mintrasporte. [El Tiempo (Colombia), 27/9/2024]
- Hemos resuelto el problema del top manta y de los bicitaxis y la nueva ordenanza puede incluir grafitis, los patinetes y más sanciones contra los incívicos, dijo el candidato socialista. [La Vanguardia (España), 13/5/2023]
El futuro incierto de los o las bicitaxis, que se debaten entre la prohibición y la regulación en grandes ciudades (Barcelona, Madrid, Nueva York, etc.), al tiempo que se normaliza su uso como transporte alternativo en grandes eventos como las olimpiadas de París de 2024, hace prever que este medio de transporte no va a desaparecer completamente del paisaje urbano durante las próximas décadas, por lo que sería aconsejable considerar su inclusión en los diccionarios generales de la lengua española.
María Isabel Medina Soler
Grupo NEOAL
Universidad de Alicante (España)

