fitipaldi m. y f. y adj.

fitipaldi <em>m.</em> y <em>f.</em> y <em>adj.</em>

Emerson Fittipaldi es un expiloto de la Fórmula 1, en la que compitió durante la década de 1970. En aquellos años, el joven brasileño se subió a más de treinta podios, ganó catorce carreras y se coronó campeón mundial en dos ocasiones. Tal fue su éxito que su manera de conducir, juzgada como temeraria, traspasó las fronteras del mundo deportivo y se introdujo en la lengua de los españoles, que adoptamos su apellido para referirnos a aquellos conductores veloces y, a menudo, imprudentes.

perla m.

perla <em>m.</em>

Según el DLE, el origen etimológico del sustantivo femenino perla se desconoce. Aun así, el VOXUSO afirma que se trata de una voz patrimonial del latín vulgar pernula que, a su vez, es diminutivo de perna, que designa una especie de ostra. En español, por metonimia, el término perla se usa, originalmente, para hacer referencia al glóbulo pequeño nacarado que se forma en el interior de las conchas de algunos moluscos —como la madreperla o la ostra—, como resultado de la introducción accidental de una partícula de arena o de un parásito en su interior. Asimismo, esta gema está muy bien valorada en el ámbito de la joyería, por lo que la palabra, en sentido figurado,tiene también el significado de ‘cosa preciosa o exquisita en su clase’ (DLE), ‘persona o cosa de gran valía’ (DEA) o ‘persona o cosa muy apreciada por su gran valor, su belleza o sus buenas cualidades’ (VOXUSO). Además de otros significados y dando cuenta de la gran capacidad polisémica de esta palabra, el DLE también recoge ya una nueva acepción con una connotación positiva de excelencia, pero usado irónicamente para referirse a una frase o afirmación desafortunada, o que destaca por determinadas carencias.

ojiplático, ojiplática m. y f. y adj.

ojiplático, ojiplática <em>m.</em> y <em>f.</em> y <em>adj.</em>

«Tu esclava está ahora mirando la pared con fijeza estúpida, abiertos los ojos como platos, con el asombro y el temor de una niña que ve romperse entre sus manos el más lindo juguete», así describía Vicente Blasco Ibáñez, en el cuento «La caperuza» (1893), la mezcla de pavor y sorpresa con que una madre descubre la enfermedad de su hijo. No es un caso aislado: la misma imagen hiperbólica aparece, por ejemplo, en «El cazador de orquídeas», del argentino Roberto Arlt.

pitufo, pitufa m. y f. y adj.

pitufo, pitufa <em>m.</em> y <em>f.</em> y <em>adj.</em>

Todos conocemos a los pitufos, esos personajes pequeños y azules, con gorro blanco, que viven en comunidad en un poblado de casas en forma de seta. Creación del dibujante Pierre Culliford (Bruselas, 1928-1992), quien firmaba como Peyo, aparecieron por primera vez en Spirou, semanario de historietas francobelga. El 23 de octubre de 1958, la revista empezó a publicar La flûte à six trous (‘La flauta de los seis agujeros’) de la serie Johan et Pirlouit, en que los dos chicos protagonistas, con la ayuda del hechizo del mago Homnibus, viajan al país de los llamados Schtroumpfs (nuestros pitufos), los cuales han fabricado una flauta mágica. Aunque en un principio los Schtroumpfs fueran secundarios, su aparición tuvo tan buena acogida que enseguida tomaron protagonismo y acabaron teniendo su propio espacio en Spirou. Al igual que el éxito inesperado de los pitufos, la creación de la palabra schtroumpf para designar a estos personajes fue casual: Peyo, en una cena con el también historietista belga André Franquin, en vez de decir salière ‘salero’ usó, sin más, schtroumpf (vocablo que en francés no existe, pero sí se pronuncia como el alemán Strumpf ‘media’), y los dos amigos siguieron la velada hablando en schtroumpf, es decir, reemplazando algunas palabras por esta. Seis meses después, Peyo decidió llamar de esta manera a sus criaturas.

viejuno -na adj. y m. y f.

viejuno -na <em>adj.</em> y <em>m.</em> y <em>f.</em>

«Hoy las ciencias adelantan que es una barbaridad» decía don Sebastián a don Hilarión en la famosa zarzuela La verbena de la Paloma, de Tomás Bretón y Ricardo de la Vega (1894), y ese avance se aceleró sin duda alguna durante la segunda mitad del siglo xx para no abandonarlo. En la época del bluetooth, el cibersexo y el streaming, la modernidad científica y tecnológica convive con una mirada nostálgica al tiempo pasado a través de objetos y estética vintage, que se aplica de manera positiva, revalorizando el sustantivo al que modifica.

eco

eco

Sin duda, eco- constituye una base compositiva culta de enorme productividad en español, al igual que sucede en otras lenguas actuales, como reflejo de la creciente preocupación global por el medio ambiente y de las actuales medidas para combatir su deterioro. De ello da fe la Real Academia, que en su Diccionario de la lengua española, junto al significado original de este elemento compositivo, ‘casa’, ‘morada’ o ‘ámbito vital’, del gr. οἰκο- oiko-, consigna el significado ‘ecológico’.