EPI m.

EPI <em>m.</em>

La COVID-19, causada por el SARS-CoV-2, nos ha pillado por sorpresa, tanto en el ámbito sanitario como en el lingüístico, y por ello hemos tenido que actualizar nuestro vocabulario de acuerdo con las nuevas necesidades creadas por la enfermedad. Algunos ejemplos, como hacerse una PCR o un test de antígenos, utilizar mascarillas FFP2 o pantallas faciales, ansiar la inmunidad de rebaño o aludir a los fómites, las vacunas con RNA mensajero o al uso de EPI son tan solo una pequeña muestra de ello.

positivo m.

positivo <em>m.</em>

La crisis mundial del COVID-19 repercute actualmente no solo en el ámbito social, político y económico sino también en los usos lingüísticos de los hispanohablantes para designar las realidades vinculadas con este acontecimiento histórico. De hecho, la RAE (2020) señala: «Nuestro idioma no es impermeable a la sociedad y tampoco lo es a esta pandemia. Un reflejo de esto es que palabras como pandemia, epidemia, cuarentena, confinar, confinamiento, hipocondría, asintomático o, por supuesto, coronavirus aparecen en los puestos más altos de palabras buscadas estos días en el diccionario. Sin duda, la crisis sanitaria generará por sí misma palabras que habrá que atender. Las circunstancias excepcionales producen palabras nuevas, pero que suelen ser efímeras. Aunque se pongan muy de moda luego desaparecen».