La voz revictimización se forma añadiendo a un sustantivo preexistente, victimización, el prefijo re- en el sentido de repetición. Este prefijo se halla en muchas otras palabras (revivir, recoser).
revictimización f.

La voz revictimización se forma añadiendo a un sustantivo preexistente, victimización, el prefijo re- en el sentido de repetición. Este prefijo se halla en muchas otras palabras (revivir, recoser).
El término retrogusto es un tecnicismo compuesto por el prefijo o elemento compositivo latino retro- («hacia atrás») y la base nominal gusto («sentido corporal con el que se perciben sustancias químicas disueltas»; «sabor»). Aunque en español se emplea desde hace varias décadas, en los últimos años esta voz se ha puesto de moda gracias a la terminología de los enólogos en la cata de vinos —especialmente para conocer la «personalidad» de un caldo—, ya que sirve para describir la experiencia que provoca en nuestros sentidos. Este concepto («gusto o sabor que queda de la comida o bebida») se conoce también como regusto, pos(t)gusto, dejo, resabio, persistencia, sabor, final de boca, bouquet interno o sensación terciaria, entre otras. Algunos adjetivos y locuciones con los que suele aparecer son picante, amargo, ácido, dulce, frutal, a regaliz, a roble o a especias
El beneficio de los recursos que atesora la Tierra constituye una de las actividades más antiguas del ser humano. De hecho, el dominio sobre determinados minerales o metales fue utilizado para designar algunas etapas de la historia del ser humano (Edad de Piedra, Edad de Bronce o Edad de Hierro, por ejemplo). La evolución de las técnicas de extracción y beneficio de estos elementos permitió ampliar la explotación de aquellos recursos para conseguirlos no solo desde la superficie sino también desde el subsuelo. Este trabajo, así como el conjunto de yacimientos y personas dedicadas a ella, recibió con posterioridad el nombre de minería, como recoge DLE. Sin embargo, desde tiempos recientes, la intención de querer conseguir mayor rendimiento del subsuelo ha ocasionado el nacimiento de una nueva palabra, megaminería, para un modelo de explotación de minerales y metales que ha despertado una fuerte oposición social, de la que se han hecho eco tanto la prensa como otras publicaciones especializadas.
Si existe un colectivo que ha destacado por su vulnerabilidad ante la pandemia de COVID-19, ese es sin duda el de las personas de mayor edad. El aislamiento y la precariedad de las residencias son un claro ejemplo de cómo se ha dejado de lado a un amplio sector de la sociedad. En este contexto, la composición culta gerontofobia ha llegado para quedarse entre otras voces que visibilizan discriminaciones a la orden del día (como turismofobia, transfobia, aporofobia, o islamofobia).
Cuenta el mito que Medea, enloquecida por una mezcla de celos, odio y orgullo, mató a sus hijos, Mérmero y Feres, después de que Jasón, al que había ayudado a recuperar el vellocino de oro, quisiera repudiarla para casarse con Creusa. Así conseguía truncar la continuidad del linaje de Jasón, y lo que conllevaba para un hombre griego, puesto que los hijos estaban destinados a cuidar de los padres en la vejez y darles sepultura. Esta leyenda, que se conoce desde el siglo viii a. C. contada por Eumelo en sus Corinthiaka, alcanzó la cumbre literaria en la tragedia Medea de Eurípides (ca. 480 a. C.-406 a. C.), cuya influencia en el arte posterior (literario, pictórico) llega a nuestros días. Si es un acto abominable en la ficción, en la realidad es incluso más horrible porque contraviene el instinto natural de una madre (y de un padre) de proteger ante todo a sus hijos.
El lenguaje periodístico relacionado con el mundo del deporte y del espectáculo (cine y música fundamentalmente) necesita constantemente el empleo de nuevos vocablos que le permitan destacar las cualidades de sus protagonistas y conseguir, de esta manera, que el público les preste mayor atención. Esto es lo que ha ocurrido con el vocablo que nos ocupa: después del uso metafórico de voces como estrella, diva, galáctico, etc., se ha necesitado intensificar aún más la excelencia de las características de los protagonistas a los que se refieren y se ha acudido a añadirles algún prefijo intensivo.
La comunicación en línea, y en especial las redes sociales, nos ha permitido conectarnos, y así conocernos y cuidarnos, desde lugares y en modos que apenas unas décadas atrás solo podríamos haber imaginado en una realidad de ciencia ficción. Pero esa misma posibilidad de cercanía virtual es también fuente de innumerables, y novedosas, formas de vínculos perniciosos. Hace unos años, el Martes Neológico se detenía sobre ciberacoso, calificando la actividad a la que la voz refiere como una «inclinación de ciertos individuos a someter al prójimo, a convertirlo en objeto de escarnio, a hostigarlo». El neologismo del que nos ocuparemos hoy, grooming, remite, tristemente, a una de las variantes más execrables del ciberacoso, pues los prójimos sometidos son menores de edad.
Hay palabras que causan dolor; no por sí mismas, sino por los contextos en los que repetidamente las encontramos. El gas pimienta, en concreto, causa dolor e irritación en los ojos y puede incluso ocasionar ceguera temporal a su receptor, si no consecuencias más graves. Se trata de un compuesto químico cuyo principio activo es la capsaicina, componente de los pimientos picantes (género Capsicum); de ahí se toma el segundo elemento de la composición de dos sustantivos que forma este neologismo (gas y pimienta), también conocido como aerosol de pimienta o espray de pimienta
A finales de la década de 1970 comienza a emplearse en Inglaterra el término gothic rock (rock gótico) para definir un género musical emergente, que acabará formando parte de un movimiento mayor: la subcultura gótica. Gran parte del éxito de la acuñación del término y la formación del ideario del colectivo se debe a un pub londinense situado en el barrio del Soho, The Batcave Club, donde, a principios de los 80, se congregaban grupos de jóvenes con vestimenta oscura, rostros pálidos, y labios, ojos y uñas pintados de negro que cantaban al unísono canciones de The Cure. Es aquí donde se difunde el rock gótico y se gesta la subcultura gótica formada por sus seguidores, los góticos.
La batamanta o bata con mangas es una prenda de ropa con capucha que cubre del cuello a los pies y que queda abierta por detrás (es decir, como un albornoz o bata puesto del revés). Suele ser de algodón o de lana y se usa para taparse cuando hace frío. Este invento surgió a finales del 2008 y principios del 2009 en Estados Unidos, donde varias marcas lo comercializaron como sleeved blanket (‘manta con mangas’), pero acabó conociéndose con el nombre de una de estas marcas: snuggie (sustantivo afectivo derivado de to snuggle, ‘acurrucarse’). La gran popularidad de esta prenda en Estados Unidos se debe sobre todo al anuncio televisivo creado para venderla en la teletienda, que se convirtió en un fenómeno cultural gracias a las numerosas parodias que inspiró. En España y Latinoamérica este producto se conoce como batamanta, y también cuenta con una parodia en español del anuncio de teletienda original. Esta parodia dio a conocer el producto en los territorios hispanohablantes a principios de 2010, antes incluso de que se comercializara fuera de Estados Unidos.