Ya en el siglo i a. C., Horacio escribió «beatus ille qui procul negotiis, ut prisca gens mortaliu paterna rura bobus exercet suis» (‘feliz aquel que lejos de los negocios, como la antigua raza de los hombres, dedica su tiempo a trabajar los campos paternos con sus propios bueyes’). Esto se convirtió más adelante en el tópico literario beatus ille, utilizado en el Siglo de Oro por poetas como fray Luis de León o Garcilaso de la Vega, que idealiza la vida en el campo y cree que el ser humano es más feliz en él, viviendo en lo que hoy conocemos como la ruralidad.
ruralidad f.


