La existencia de ungüentos y cremas para protegerse de los efectos del sol no es nada nuevo: los primeros registros del uso de fotoprotectoresse encuentran en el antiguo Egipto, donde se usaba extracto de jazmín y de arroz para proteger la piel. En el año 500 a. C. ya se describió el uso del óxido de zinc para la protección tópica en el Charaka Samhita, un texto de medicina tradicional india. Asimismo, en Myanmar se empezó a usar hace siglos el thanaka, un ungüento que se realiza con la corteza de un árbol y que sirve para hidratar la piel y protegerla del sol.

[fotografía] niño de espaldas con un sol pintado a mano con crema solar en el lado derecho.
Kindel Media (Pexels)

En aquel entonces todavía no se conocían los efectos nocivos de la radiación solar en la piel con el rigor científico con el que se conocen hoy. En la actualidad se sabe que la radiación ultravioleta puede incrementar el riesgo de desarrollar cáncer de piel y que acelera el envejecimiento cutáneo. Por este motivo, cada vez aumenta más la concienciación sobre la importancia de utilizar fotoprotectores.

Un fotoprotector es un «producto cosmético que protege de los efectos nocivos de la radiación solar», tal y como lo define el Clave. Este producto contiene dos tipos de filtros: filtros minerales, como el óxido de zinc, que reflejan la radiación ultravioleta, y filtros químicos, que absorben esta radiación para que no dañe la piel.

Desde el punto de vista morfológico, esta palabra es un compuesto híbrido creado a partir del formante clásico foto-, del griego phôs, ‘luz’, presente en otros compuestos como fotodepilación, fotosensibilidad o fotoconductor, y el sustantivo protector. Antes de este compuesto ya existían otras maneras de designar los fotoprotectores como los sintagmas patrimoniales crema solar, protector solar o bloqueador solar, términos que siguen en pleno uso:

  • Aunque la alimentación no previene directamente el melanoma, mantener un estilo de vida saludable contribuye a la prevención de diversas patologías. Incorporar el uso diario de fotoprotectores, evitar la exposición prolongada al sol y realizar revisiones periódicas de la piel son medidas esenciales para reducir el riesgo de melanoma, explican los especialistas. [El Comercio (Ecuador), 24/5/2024]
  • El fotoprotector debe aplicarse al menos 15 minutos antes de la exposición solar, sin olvidar zonas que a menudo suelen pasarse por alto como las orejas, los labios, el escote o la parte superior de los pies. Y lo haremos cada dos horas, o más a menudo si sudamos mucho o nos mojamos. [ELDIARIO.ES (España), 8/7/2021]

Esta voz se usa mayoritariamente como sustantivo masculino, pero también es frecuente encontrarla en forma adjetiva:

  • Esta exposición a los ordenadores o dispositivos inteligentes promueve la activación de la melanogénesis, ocasionando a su vez, la aparición de manchas. Entonces es necesario aplicar productos fotoprotectores eligiendo el más indicado con protección alta o muy alta que dependerá del tipo de piel. [El Universal. Estampas (Venezuela), 28/5/2021]
  • Ante ello sugirió a la población vestir prendas con manga larga y de color claro, aplicar crema fotoprotectora, usar lentes con filtro UV y usar gorra o sombrero. [El Universal (México), 11/6/2013]
  • Los antecedentes citados en esta revisión indican que los MAAs se encuentran en multitud de organismos marinos donde cumplen un rol fotoprotector ante la radiación UV. [Revista Chilena de Historia Natural (Chile), 3/1/2006]

Los datos de corpus muestran que el primer registro del neologismo fue en el año 1995 en España, mientras que en Hispanoamérica fue en Perú en 2001 (CORPES XXI). Desde entonces, la frecuencia de uso ha aumentado significativamente. Es interesante observar que en especial se usa el término para hacer referencia a los productos de la empresa española Isdin, especializada en dermatología y cosmética. Mientras que este tipo de cosmético se suele etiquetar en el mercado como protector solar, la marca, ya desde sus inicios, etiqueta todas sus cremas solares con el nombre de fotoprotector.

El término aparece documentado en diccionarios generales como Clave o el DEA (que recoge el uso sustantivo y adjetivo) y diccionarios de neologismos, como Alvar2 y NEOMM. Sin embargo, no aparece todavía en el Diccionario de la lengua española (DLE23), pese a que sí que están recogidos compuestos similares como los ya mencionados fotodepilación o fotosensibilidad. Respecto a obras lexicográficas de lenguas próximas, el Oxford English Dictionary, el Dizionario Hoepli della lingua italiana y el Gran diccionari de la lengua catalana no incluyen este neologismo, aunque en los dos primeros aparece el sustantivo genérico photoprotection y fotoprotezione, respectivamente.

Es habitual encontrar esta voz en textos de divulgación científica, pero su uso cada vez es más frecuente en las redes sociales y en la publicidad. El creciente interés por el cuidado de la piel ha hecho que se incremente la demanda de fotoprotectores en el mercado y que muchas marcas los comercialicen. Parece que el uso de este neologismo solo va a seguir aumentando, por lo que sería aconsejable que se aceptara en el Diccionario de la lengua española. Aunque la exposición directa al sol es una actividad que muchos disfrutan, es importante cuidar nuestra piel para así prevenir los posibles efectos dañinos de los rayos ultravioleta, y con la ayuda del fotoprotector lo podemos conseguir.

Irene Gartziandia Armayones
Universitat Pompeu Fabra (España)

fotoprotector m. y adj.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *