La película Joy (2024) narra la historia del desarrollo de la fecundación in vitro (FIV) y el nacimiento de Louise Joy Brown, la primera bebé probeta del mundo en 1978. En ella se cuentan todos los desafíos científicos, éticos y sociales a los que tuvo que enfrentarse el equipo médico británico para desarrollar la FIV, una técnica revolucionaria destinada a ayudar a parejas con problemas de fertilidad. La película destaca la perseverancia del equipo frente a la oposición de la comunidad científica, la Iglesia y los medios de comunicación de la época. Desde entonces hasta la actualidad, el ámbito de la reproducción asistida ha evolucionado de forma constante, no solo desde el punto de vista científico y tecnológico, sino también por necesidad, para dar respuesta a las demandas sociales. Distintos factores como la incorporación de la mujer al trabajo, el retraso de la maternidad, la diversidad familiar y cambios de modelos de familia, etc., han hecho que cada vez más personas precisen de este tipo de tratamientos para cumplir con el deseo de ser padres, independientemente de géneros u orientación sexual.
![[fotografía] detlle de tejido celular.](http://blogscvc.cervantes.es/martes-neologico/wp-content/uploads/sites/2/2026/04/preembrion_500.jpg)
Tal y como se define en el DLE, un embrión es el «producto de la concepción hasta fines del tercer mes del embarazo», cuando se convierte en feto. Cuando se habla de preembrión se refiere al «conjunto de células resultantes de la división del óvulo tras la fecundación y hasta 14 días después» (Alvar2). En realidad, el término preembrión es un concepto creado por los científicos para dar solución al debate bioético que conlleva siempre la medicina reproductiva y que permite diferenciar la primera etapa de desarrollo del embrión o cigoto humano del resto, cuando aún no se considera embrión humano y, por tanto, permite su manipulación o destrucción. Sin embargo, la mayoría de los especialistas consideran que este concepto no tiene fundamento científico, pues la etapa embrionaria abarca desde la concepción hasta los noventa días de gestación, cuando el embrión pasa a ser feto.
Desde el punto de vista lingüístico, preembrión es un neologismo descriptivo formado con el prefijo pre-, que se añade a la base culta, embrión, para indicar que existe antes del embrión. Otra variante de este concepto es embrión preimplantatorio, formación léxica creada por sintagmación, también de carácter descriptivo y transparente, al designar un embrión en fase anterior a su implantación. Sin embargo, su presencia en los diccionarios generales del español es escasa. Solamente lo hemos hallado en Alvar2, porque aparece recogido en la prensa de principios de los años 2000. Por su carácter médico, el término aparece registrado en diccionarios especializados en Medicina como el Diccionario panhispánico de términos médicos o en el Vocabulario de reproducción asistida de Neotermed, pero no figura en otros vocabularios especializados como el del TERMCAT u otros diccionarios de neologismos.
Desde finales del siglo xx aparece documentado en los corpus del español —la primera documentación recogida en CREA es de 2001—, pero en general tiene poca presencia. Cabe señalar que la mayoría de las ocurrencias de embrión se dan en España y muestra poca representatividad en Latinoamérica, solo en algunos países como Argentina, México o Perú. Aunque en castellano las formas prefijadas se escriben sin guion, encontramos algunos ejemplos con la variante ortográfica con guion, pre-embrión:
- Así, explicó que la utilización de la transferencia nuclear para obtener las primeras fases del desarrollo humano (un preembrión en la fase de blastofisto), permite crear células troncales potencialmente utilizables para desarrollar tejidos (nervios, músculos, órganos, etcétera) y trasplantarlos. [La Razón (España), 26/11/2001]
- Por ejemplo, en ocasiones la representación de un pre-embrión criopreservado se acerca más a la de un embrión anidado que a un blastocisto (estado temprano del desarrollo embrionario). [CORPES XXI, Argentina, 2013].
- Los biólogos mantienen estos preembriones en un cultivo que les ofrece unas condiciones de temperatura, concentración de oxígeno, etc., lo más parecidas. [CORPESXXI, España, 2018]
Aparece por primera vez registrado en BOBNEO en 1989, pero su presencia también ha ido disminuyendo en los últimos años:
- […] imparablemente se desarrollarán a los llamados preembriones. [La Vanguardia (España), 18/4/89]
- La legislación actual (Ley 14/2006 de Técnicas de Reproducción Humana Asistida) dice que si tras contactar durante dos años con los pacientes, los centros no obtienen respuesta los preembriones quedarán a disposición de los centros en los que se encuentran criopreservados. [El Mundo (España), 2/5/2022]
Por lo que se refiere a otras lenguas, el término tiene su origen en el inglés preembryo, aunque en este idioma se emplea más la variante pre-embryo; no obstante, en el Oxford English Dictionary solo aparece registrado preembryo. El término sí existe en otras lenguas como el francés (preembryon), el italiano (preembrione), el catalán (preembrió), el alemán (Prä-embryo) y el portugués (pré- embrião), pero no figura en los diccionarios generales de estas lenguas.
El término preembrión actualmente tiene un uso residual y se ha sustituido en la literatura médica por otros como blastocisto, cigoto, embrión preimplantatorio o embrión temprano. Aun así, se sigue empleando en documentos legislativos del español, como la Ley sobre técnicas de reproducción humana asistida del 2006, para evitar problemas jurídicos y éticos relacionados con la manipulación y destrucción de embriones en los primeros catorce días de vida en el contexto de la fecundación in vitro.
Creemos que este neologismo debe recogerse en los diccionarios del español por varias razones: primero, porque, pese a que su uso ha ido disminuyendo desde el primer testimonio en los ochenta, no ha desaparecido totalmente y sigue teniendo presencia en los corpus del español; segundo, porque es un término médico de base culta que se emplea en otras lenguas; finalmente, porque es un término descriptivo y transparente semánticamente para los y las hablantes de español que designa un concepto problemático. Por todo ello, preembrión debería figurar en los diccionarios del español.
M. Isabel Santamaría Pérez
Grupo NeoUA
Universidad de Alicante (España)

