Si alguna vez has visto que un personaje ficticio de una obra audiovisual o teatral se dirigía al público directamente, normalmente usando la segunda persona, has presenciado cómo rompía la cuarta pared. Este neologismo se usa en distintas artes escénicas en forma de metáfora, pues se refiere a la pared invisible que separa a los actores del público. El concepto se originó en el teatro, el cual tiene tres paredes físicas, en el sentido literal de la palabra, y una cuarta pared que actúa como esta barrera invisible, a través de la cual el público puede observar la obra. Con el tiempo, se ha ido utilizando también en el cine, las series, los videojuegos e incluso la literatura. Por ello, a menudo esta barrera es la propia pantalla, si se trata de un medio audiovisual, pues normalmente el reparto nunca mira directamente a la cámara, sino que finge que no está ahí, que no existe, para no acabar con la ilusión de que el producto que está consumiendo la audiencia es real.

[ilustración] asientos vacíos de localidades de un teatro.
Denise Jans (Unsplash)

Por lo general, una de las colocaciones más frecuentes para este neologismo es romper la cuarta pared. Este es el fenómeno transgresor en el que se destruye esta ilusión a propósito y se involucra al público de forma directa e interactiva en la obra. Otra forma frecuente de romper la cuarta pared es que la obra se referencie a sí misma o que los personajes se refieran de forma explícita al hecho de que son personajes ficticios y no personas reales. Con ello, lo que se está consiguiendo es acabar con la suspensión de la incredulidad. Este fenómeno ocurre cuando una persona está dispuesta a dejar de lado cierto sentido de crítica o lógica para asumir que los hechos ficticios de una obra son reales. Por ejemplo, si se trata de una película con unicornios, el público asume de forma inconsciente que los unicornios son reales en ese universo, con el objetivo de poder seguir la historia y sumergirse en la trama. Cuando se rompe la cuarta pared, se rompe también esta delicada ilusión y el público vuelve a ser consciente de que todo es ficticio.

  • Hay un permanente contacto con los espectadores. No hay cuarta pared en este tipo de obras y yo, de alguna manera, me he especializado en eso porque creo que funciona muy bien. [El Mercurio (Chile), 19/11/2005]
  • Otro elemento particular es la tendencia de las notas al pie a romperla cuarta pared con el lector. [El Espectador (Colombia), 19/8/2021]
  • La fiesta de Deapool y Lobezno incluye sus nulas ganas de salvar al mundo; constantes rupturas de la cuarta pared; bromas y guiños autorreferenciales, y comentarios erótico-festivos. [Fotogramas (España), 1/11/2024]

A menudo, se rompe la cuarta pared como método humorístico, frecuentemente en sitcoms como The Office o Parks and Recreation. En estas series los personajes están siendo filmados como si se tratara de un documental y miran directamente a la cámara, a menudo en formato de entrevista, y también hacen partícipe a la audiencia de su reacción a ciertas situaciones ridículas como recurso humorístico. Otro ejemplo reciente y notorio es el de la serie Fleabag, conocida por la frecuencia con la que se rompe la cuarta pared. En esta serie, esta técnica se usa además como recurso narrativo, pues la protagonista muy a menudo comparte con el público lo que está pensando de una persona o situación sin ningún tipo de filtro, pero el resto de personajes no pueden oírla cuando hace esto, como si estuviese utilizando estos momentos a modo de diario privado o como si el público tuviera un acceso exclusivo a su mente.

  • Fleabag rompe la cuarta pared y hace partícipe al espectador de sus pensamientos, lo que crea una conexión íntima y única. [Excélsior (México), 30/10/2024]
  • Pero lo mejor de todo es que los personajes a menudo rompen la cuarta pared, mirando directamente a cámara para comentar lo que está ocurriendo. [La Razón (España), 5/4/2025]

En cuanto a su presencia lexicográfica, el neologismo no queda recogido en ninguno de los diccionarios de referencia del español, del francés o del catalán. Sin embargo, tiene una gran presencia en los diccionarios del inglés. Se recoge bajo el lema fourth wall en obras como Merriam-Webster, Oxford English Dictionary y Cambridge Dictionary. Además, este último también incluye la subentrada de break the fourth wall, es decir, la colocación con romper, que también está presente en varios ejemplos de uso en las otras obras lexicográficas. Por ello, y debido a su uso cada vez más frecuente en el mundo de las artes escénicas y el audiovisual, sería recomendable que el diccionario normativo recoja este concepto.

Yago Soler Arróniz
Observatori de Neologia
Universitat Pompeu Fabra

cuarta pared f.

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