Es muy posible que a muchos de nosotros, en alguna salida a la montaña, nos haya sorprendido descubrir personas reptando por las paredes rocosas, como si de lagartos se tratase. En realidad, son deportistas practicando la escalada, lo cual no sería posible —a excepción de los valientes practicantes de la escalada libre— sin las correspondientes vías ferratas: rutas que discurren por montañas, barrancos y acantilados y que consisten en grapas, clavos, cadenas y demás instrumentos que, siguiendo un cable de acero, permiten al escalador estar asegurado y agarrado en todo momento.
vía ferrata f.


