El neologismo gordofobia se documentó por primera vez en el banco de neologismos BOBNEO en 2016. Y no lo hizo solo, sino que ese mismo año también se detectó otro neologismo de nueva aparición estrechamente relacionado con este compuesto híbrido. En este caso, se trataba de un préstamo del inglés que actúa como hiperónimo de gordofobia y que, además, se divulgó extensamente en los medios de comunicación, pero sobre todo a través de las redes sociales. ¿Lo habéis adivinado o lo tenéis en la punta de la lengua? Efectivamente, hablamos del body shaming, que, de acuerdo con el Oxford English Dictionary, se define como la «práctica o el hecho de reírse, humillar o estigmatizar a una persona con el pretexto de supuestos defectos o imperfecciones en relación con la forma, tamaño o apariencia de su cuerpo». Así pues, la gordofobia se concibe como un tipo de body shaming o, en español, de crítica del cuerpo (FundéuRAE).

[fotografía] báscula doméstica con una cinta métrica azul encima.
Pixabay

Desde el punto de vista morfológico, al adjetivo gordo, -da, definido como «de abundantes carnes» o «muy abultado y corpulento» (DLE), se le añade el elemento compositivo –fobia, que significa «aversión» o «rechazo» (DLE), de modo que, como podemos intuir a partir de los formantes de este compuesto, se usa para señalar aquellas actitudes o comportamientos de rechazo y aversión hacia las personas con sobrepeso. Por lo tanto, se trata de un tipo de discriminación y estigmatización dirigido hacia aquellas personas cuyo cuerpo no sigue los cánones imperantes de la sociedad actual, en la cual la delgadez se concibe erróneamente como símbolo de éxito, especialmente en las mujeres.

  • La de Fuenlabrada, que ya había reivindicado su valía cuando saltaron a la palestra esos comentarios machistas disfrazados de gordofobia por su participación en las Campanadas, volvió a insistir en el tema pidiendo como deseo para el 2025 que «ojalá dejemos de opinar de los cuerpos ajenos porque todos los cuerpos son válidos del tamaño que sean». [La Vanguardia (España), 3/1/2025]
  • Por un lado, está la gordofobia hacia ti y, luego, la gordofobia que nosotras mismas tenemos con nosotras, porque tú te sientes culpable de no adelgazar. [Hoy por Hoy, Cadena Ser (España), 12/4/2021]
  • En los últimos meses, el hashtag #Gordofobia y #StopGordofobia se convirtieron en una etiqueta cada vez más utilizada para llamar la atención sobre este problema: no el de la gordura, sino el de la gordofobia, entendido como la repulsión y el desprecio hacia las personas gordas. [Página 12 (Argentina), 17/12/2016]

Además del sustantivo, también documentamos algunos derivados. Por ejemplo, dos adjetivos que presentan variación morfológica, gordofóbico, -ca y gordófobo, -a. De hecho, otros adjetivos presentan esta doble forma, como homófobo, -a y homofóbico, -ca, o xenófobo, -ba y xenofóbico,-ca, puesto que, por un lado, en español tenemos el adjetivo fóbico, -ca, pero también contamos con el elemento compositivo -fobo, del gr. –phóbos (DLE):

  • La secretaria general de Morena, Citalli Hernández, advirtió que se usó «un discurso de odio gordofóbico y misógino en su contra por el hecho de ser mujer y ostentar un cargo de elección popular». [El Universal (México), 12/8/2023]
  • La actriz recibe a diario comentarios gordofóbicos en las redes sociales, pero ella solo ha sabido responder con humor a aquellos que critican su cuerpo. [La Vanguardia (España), 20/1/2018]
  • Ibai Llanos ante la legión gordófoba. [El Mundo (España), 2/4/2023]

Aunque nos encontramos con numerosos neologismos formados con el elemento compositivo -fobia, como gerontofobia, transfobia y turismofobia, o aporofobia e islamofobia, que ya han entrado en el diccionario de la Real Academia Española, el neologismo que hoy nos ocupa presenta un rasgo singular. A diferencia de los compuestos anteriores, el primer componente es un adjetivo calificativo que a menudo se utiliza de forma peyorativa, de manera que puede considerarse inadecuado o políticamente incorrecto por oposición a sobrepeso u obesidad,que se corresponden con los términos médicos usados, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el diagnóstico de posibles afecciones que pongan en riesgo la salud. No obstante, como ocurre con otros grupos de población que han sufrido discriminación, los activistas de estos movimientos, mediante el uso de vocablos connotados por parte de los miembros de la comunidad, como el adjetivo gordo, -da, en detrimento de términos que, en principio, presentan una carga neutra, como sobrepeso, reivindican su propia identidad. Lo mismo ocurrió con la palabra maricón, en español, como también sucedió con nigga,‘negro’, en inglés. Se trata de un fenómeno de reapropiación, por oposición al término, apropiación cultural, o de resignificación, aunque no esté exento de algunas controversias, ya que estos vocablos pueden seguir resultando ofensivos.

Por otro lado, son numerosas las obras lexicográficas de referencia en otras lenguas que ya recogen en su nomenclatura las formas equivalentes a gordofobia y gordofóbico o gordófobo, como es el caso de grossophobie y grassophobe, en francés (Le Robert), gordofobia y gordofóbico, en portugués (Dicionário Priberam), o fatphobia y fatphobic, en inglés (Cambridge Dictionary). No obstante, es destacable que en inglés el término más frecuente no se corresponde con la traducción literal de gordofobia, sino con la forma creada por analogía con body shaming, es decir, fat shaming (n.), junto con fat-shaming (adj.) y fat-shame (v.) (Oxford English Dictionaries, Cambridge Dictionary).

A pesar de que en los medios de comunicación se habla de la revolución curvy, que se usa para referirse sobre todo a las curvas propias de la silueta femenina, con titulares como «se impone la moda curvy» o «las modelos con curvas son tendencia», seguramente aún queda mucho por hacer. La sociedad debe madurar para dejar atrás la imposición de un cuerpo normativo, es decir, delgado, tonificado y joven, y, en cambio, velar verdaderamente por la salud física y mental de la población, libre de estigmas que nos encorseten, como ocurre con la gordofobia, especialmente entre las mujeres y adolescentes. Por este motivo, incorporar esta palabra en el diccionario contribuye a hacer avanzar la ciudadanía en esta dirección.

Elisabet Llopart Saumell
Universitat de Barcelona
Observatori de Neologia – Universitat Pompeu Fabra (España)

gordofobia f.

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