Durante la última década, el uso de redes sociales para interactuar con nuevas personas se ha incrementado exponencialmente, sobre todo entre los más jóvenes, por lo que no es raro que alguien comente que ha conocido a su pareja a través de Tinder. Paralelamente, también es común utilizar este tipo de aplicaciones para tener encuentros más breves e informales.

[fotografía] teclado de computador retroiluminado con luz azul, en imagen difuminada.
Chris Ciapala (Pexels)

En un mundo tan interconectado digitalmente, los adolescentes tienen todas las herramientas para comunicarse entre ellos y, en algunos casos, pueden surgir problemas inesperados. Al menos así fue como Jordan DeMay, un adolescente de Estados Unidos, se quitó la vida en 2022 tras ser objeto de una sextorsión por dos hombres desconocidos con un perfil falso. Según el periódico Independent en español, el joven de diecisiete años, que previamente les había enviado unas fotos explícitas, fue amenazado con publicar dichas fotos a cambio de dinero. Desafortunadamente, después de intentar reunir el dinero y fracasar, Jordan no vio otra salida a su situación. Este tipo de extorsión no es único:

  • El tatuador Patricio Poli fue condenado en La Rioja a cinco años de prisión por haber ejercido violencia de género contra su expareja y haber difundido imágenes íntimas sin el consentimiento de la víctima, en lo que se considera un fallo ejemplar para el castigo de este último delito, popularmente conocido como sextorsión o «pornovenganza». [Página/12 (Argentina), 11/6/2021

Similarmente, fuentes recientes confirman que no son casos aislados, sino que se trata de un fenómeno que va en alza.

  • El Buró Federal de Investigaciones advirtió que ha observado un enorme aumento en el número de casos de niños y adolescentes amenazados y coaccionados para que envíen imágenes explícitas en línea, un delito llamado sextorsión. [El Universal (México), 15/6/2023]

El término sextorsión se define como el chantaje en el que el agresor amenaza a la víctima con divulgar imágenes o vídeos de contenido sexual que previamente le ha enviado, con el objetivo de forzarla a realizar ciertas acciones o para obtener algún beneficio económico. Esta extorsión se lleva a cabo a través de mensajes instantáneos en redes sociales. Morfológicamente, sextorsión está formado por acronimia, combinando los sustantivos sexo y extorsión y creando un solo vocablo para denominar este tipo de coacción. Esta fusión de términos ilustra la naturaleza dañina de este tipo de chantaje en línea, donde la intimidad se convierte en moneda de cambio para obtener beneficios transgresores. Al mismo tiempo, también existe una necesidad de etiquetar un fenómeno cada vez más común en la era digital, puesto que, al reconocer y comprender la sextorsión, se fortalece la capacidad de la sociedad para prevenir, detectar y responder eficazmente a este delito, del mismo modo que sucede con el ciberacoso y los ciberdelincuentes.

A pesar de no aparecer en el diccionario de la Real Academia Española (DLE), sí aparece extorsión que se define como «presión que se ejerce sobre alguien mediante amenazas para obligarlo a actuar de determinada manera y obtener así dinero u otro beneficio». Dado que se trata de un concepto que cada vez está más extendido en el lenguaje, de igual manera se debería incluir para mostrar su relevancia e importancia dentro de la sociedad. No obstante, en la Fundación del Español Urgente (Fundéu) aparece una entrada para sextorsión como alternativa al vocablo en inglés sextortion con el objetivo de sugerir una grafía española. Por ello, también proponen emplear expresiones como chantaje o extorsión sexual.

El vocablo sextorsión no se documenta en diccionarios de neologismos ni en diccionarios generales de otras lenguas, con la excepción de los diccionarios de lengua inglesa, como el Collins o el Merriam-Webster, entre otros, en los que sí aparece sextortion. En catalán, el centro de terminología TERMCAT ya recoge sextorsió.

Visibilizar la voz sextorsión es fundamental en la lucha contra el cibercrimen y la protección de la intimidad en la era digital. Este tipo de chantaje sexual representa una grave amenaza para la seguridad y el bienestar emocional de las personas. Destacando este término, se promueve la conciencia pública sobre los riesgos asociados con el intercambio de contenido íntimo en línea y se fomenta la educación en torno a la privacidad y el consentimiento. Además, la visibilización de la sextorsión ayuda a disminuir el estigma y la vergüenza asociados con ser víctima de este delito, alentando a las personas a denunciarlo y a buscar apoyo:

  • Estas conductas hoy las podemos distinguir con un nombre y estamos hablando de la sextorsión. Un tipo de soborno que ahora sale a la luz pública y del que podemos hablar con todas sus letras. [La Tercera (Chile), 28/9/2023]

En definitiva, su ausencia en los diccionarios resalta la obligación de que la sociedad reconozca y aborde la sextorsión como una manera concreta de coacción que se ha vuelto cada vez más recurrente en la era digital. Pese a no estar oficialmente reconocida, su creciente impacto en las personas hace necesario su reconocimiento tanto en el lenguaje cotidiano como en el ámbito legal.

María Macas Aguilar
Universitat Pompeu Fabra (España)

sextorsión f.

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