Es muy posible que a muchos de nosotros, en alguna salida a la montaña, nos haya sorprendido descubrir personas reptando por las paredes rocosas, como si de lagartos se tratase. En realidad, son deportistas practicando la escalada, lo cual no sería posible —a excepción de los valientes practicantes de la escalada libre— sin las correspondientes vías ferratas: rutas que discurren por montañas, barrancos y acantilados y que consisten en grapas, clavos, cadenas y demás instrumentos que, siguiendo un cable de acero, permiten al escalador estar asegurado y agarrado en todo momento.

[fotografía] imagen contrapicada de unos escaladores subiendo por una pared rocosa con elementos metálicos de seguridad clavados en la piedra.
Maja Kochanowska (Unsplash)

Aunque una de las teorías más aceptadas sobre su origen las sitúa durante la I Guerra Mundial, lo cierto es que ya se había construido alguna con anterioridad. La más antigua es la instalada en el pico Hoher Dachstein (Austria), en 1843, por el geógrafo y alpinista Friedrich Simony (1813-1896) con fines recreativos. Más tarde, ya durante la Gran Guerra, el ejército italiano utilizó este sistema para que sus soldados pudiesen atravesar puntos difíciles de los Dolomitas y fueron los italianos quienes les dieron el nombre de via ferrata, ‘vía herrada’, que ha llegado hasta nuestros días. Después de la Segunda Guerra Mundial se reequiparon estas instalaciones para que senderistas y montañeros las pudiesen utilizar, pero hay que esperar hasta la década de los años ochenta del siglo XX para que estas rutas se empezaran a generalizar para la práctica deportiva.

A excepción del CORPES XXI y del BOBNEO, este sintagma no se ha incluido todavía en nuestros diccionarios de referencia del español. Sin embargo, Fundéu, en febrero de 2020, ya indicó que es una expresión procedente del italiano que se ha adaptado al español como una denominación común y que su plural es vías ferratas, con concordancia de número, si bien en algunos contextos aparece pluralizado solo el sustantivo, debido a que se interpreta como un compuesto NN que solo pluraliza el núcleo, tal y como ocurre con pez espada, peces espada:

  • Como curiosidad, la zona clásica de vías ferratas se encuentra en los Dolomitas, en los Alpes italianos, aunque se fue extendiendo en gran número por Francia, Suiza, Alemania y poco a poco ahora en España. [Diario de León (España), 3/6/2017]
  • Las Clavijas de Cotatuero son un antecedente de las vías ferratas que se construyeron por el ejército en el corazón de los Dolomitas en plena Segunda Guerra Mundial. Hoy este deporte de aventura se ha puesto de moda, pero en Cotatuero se colocaron las clavijas en el año 1881. [El Periódico de Aragón (España), 7/5/2011]
  • Abrazar las montañas a una altura considerable es posible desde las vías ferrata de México, sin necesidad de años de práctica, equipo propio o condición física de montañista. Actividades como la escalada en roca requieren especialización, mucha práctica y temple para asumir riesgos. [TravelReport (México), 12/2/2018]

La denominación, pues, deviene un préstamo parcialmente adaptado: en español se acentúa la palabra vía, pero se mantiene el adjetivo con la f- inicial. El catalán lo adapta a via ferrada, del mismo modo que el euskera, con ferratare bidea. En francés, portugués e inglés se mantiene también el italianismo via ferrata; en cambio, el alemán se aparta un poco del patrón y denomina a estas rutas con el compuesto Klettersteig, ‘camino de escalada’.

Dado que hasta la década de 1980 no empieza el auge de este deporte en España, es a partir de ese momento cuando se empieza a documentar el sintagma en los medios de comunicación:

  • Monforte expresa una cualidad, como Monreal una titularidad, Monferrán y Monferrato acaso se refieran a los «chemin ferré» o «vía ferrata» tan clásicos, de los que en España tenemos ejemplos en Ponferrada, en Videferre, que aunque gallego contiene el vasco «bide», derivado de «via», el Camino de los Hierros de Bujaraloz y hasta alguno radicado en Burgos, en el Camino de Santiago. [Prensa Alcarreña (España), 7/3/1984]
  • La jornada, que se desarrolló en horario de mañana y tarde, ofreció a los participantes la posibilidad de practicar cualquiera de las disciplinas ofertadas por el centro, como escalada, espeleología, puentes, buceo, piraguas, rápel, tiro con arco, vía ferrata o descenso en barrancos. [DP (España), 1/9/2013]
  • Territorio Tejón: Senderos entre tajos, una vía ferrata y paisajes con adrenalina. Alfarnatejo. Este pueblo, situado en torno a los 900 metros sobre el nivel del mar, ofrece hoy varias opciones para disfrutar de actividades en plena naturaleza. [El Sur (España), 14/3/2025]

Dada la expansión y el auge que está adquiriendo este término, esperamos que esta vía sea de largo recorrido y bien pronto se aferre a nuestros diccionarios con la fuerza y seguridad con la que se agarran los hierros a las paredes de roca.

M.ª Pilar de los Hielos Soria
Universitat Rovira i Virgili (España)

vía ferrata f.

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