Si alguna vez has visto que un personaje ficticio de una obra audiovisual o teatral se dirigía al público directamente, normalmente usando la segunda persona, has presenciado cómo rompía la cuarta pared. Este neologismo se usa en distintas artes escénicas en forma de metáfora, pues se refiere a la pared invisible que separa a los actores del público. El concepto se originó en el teatro, el cual tiene tres paredes físicas, en el sentido literal de la palabra, y una cuarta pared que actúa como esta barrera invisible, a través de la cual el público puede observar la obra. Con el tiempo, se ha ido utilizando también en el cine, las series, los videojuegos e incluso la literatura. Por ello, a menudo esta barrera es la propia pantalla, si se trata de un medio audiovisual, pues normalmente el reparto nunca mira directamente a la cámara, sino que finge que no está ahí, que no existe, para no acabar con la ilusión de que el producto que está consumiendo la audiencia es real.
cuarta pared f.











