gif m.

gif <em>m.</em>

En 1987, el informático Steve Wilhite creó y popularizó una extensión de archivo gráfico digital que permitía el despliegue en internet de imágenes animadas y banners —esto es, pancartas publicitarias para páginas web— de manera eficiente y en color. Así nacían los gifs (acrónimo del sintagma inglés graphics interchange format), cuya introducción, tal vez a modo de preludio de su extraordinario rol como medio de expresión de las culturas pop y meme, estuvo marcada por un caricaturesco debate de raíz capitalista, todavía vigente, a propósito de su nombre: ¿cómo debería pronunciarse, /gif/ o /ʤif/?

outfit m.

outfit <em>m.</em>

Pese a que se haya introducido en la lengua española recientemente, el origen de la voz inglesa outfit se remonta a mediados del siglo xviii. Este término, formado por derivación del verbo to fit out, ‘equipar’, se usaba inicialmente para referirse al equipo con el que los exploradores se embarcaban en expediciones, pero no fue hasta el siglo siguiente cuando la palabra se extendió semánticamente para designar también la ropa que llevaban los viajeros. Dicho uso cuajó entre los hablantes anglosajones y dio lugar a una nueva acepción que recoge el Oxford English Dictionary como ‘combinación de piezas de ropa (que a menudo incluye accesorios) escogidas o diseñadas para ponérselas de manera conjunta’.

webinar o webinario m.

webinar o webinario <em>m.</em>

El léxico neológico procedente de las nuevas tecnologías e internet es de los más productivos en la actualidad. Este hecho se une a la realidad presente en la que, debido a la pandemia por COVID-19, nos hemos visto envueltos en la necesidad de «virtualizar» la inmensa mayoría de los procesos comunicativos. En este sentido, la pieza léxica que nos ocupa, en sus dos versiones, ha visto aumentado de una manera considerable su uso para referirnos a encuentros síncronos, formativos y científicos en línea. Estamos, pues, ante un anglicismo para aludir a un ‘seminario virtual’, cuyo origen es una acronimia de dos elementos (web + seminar) cuya fusión ya tiene lugar en la lengua inglesa.

checklist m. o f.

checklist <em>m.</em> o <em>f.</em>

La complejidad de la vida diaria ha provocado que tengamos que organizar nuestra vida. Expresiones como tachar de la lista, marcar como hecho o poner un tic se han hecho frecuentes y son un claro reflejo de la velocidad con la que vivimos. Desde la lista de la compra hasta la lista de tareas que escribimos en la aplicación de notas de nuestro dispositivo móvil. Un sinfín de ocupaciones que recopilamos en una especie de lista con tareas pendientes de realizar que, con satisfacción, marcamos o tachamos como hechas. El checklist, sin duda, es algo que representa la vida actual, por eso se ha hecho necesario.

packaging m.

packaging <em>m.</em>

En los últimos decenios hemos asistido a una acusada y creciente globalización en los campos de la economía y la cultura quedando inmersos, de resultas, en una sociedad mercantilizada y altamente competitiva. En ese contexto, tanto si nos movemos en la escala local como mundial, lo que prima es la obtención de rápidos resultados económicos para lo que se requiere el triunfo de los productos que se ofrecen en nuestros intercambios comerciales. Y para su éxito se necesita una buena presentación que cautive al potencial comprador.

celebrity f. o m. y adj.

celebrity <em>f.</em> o <em>m.</em> y <em>adj.</em>

Solo hay que encender la televisión, poner la radio, ojear la prensa, abrir las redes sociales o lanzar una búsqueda en lengua española por internet para concluir que el anglicismo celebrity está de moda. A diferencia de voces como influencer o youtuber, este préstamo del inglés no viene a colmar un vacío denominativo generado por la aparición de una nueva realidad, al menos a primera vista. De hecho, las personas famosas existen desde siempre y, como indica la Fundéu, el español cuenta con las palabras celebridad y famoso, famosa para referirse a ellas, argumento que lleva a afirmar que el anglicismo es innecesario.

hub m.

hub <em>m.</em>

Al igual que muchos de los neologismos que han llegado a nuestra lengua, el sustantivo hub tiene su origen en la lengua inglesa; y como muchos de los anglicismos que hemos ido incorporando al español en las últimas décadas, llegó a la lengua castellana a manera de préstamo dentro del área de la informática —o, al menos, así lo atestiguan, entre otros, los datos del Observatori de Neologia—.

trap m. y adj.

trap <em>m.</em> y <em>adj.</em>

El trap o la música trap es un subgénero del hip hop que apareció a finales de los años noventa en el sur de los Estados Unidos. Se empezó a popularizar a partir del 2010, pero no llegó a su plenitud hasta el 2015, y desde entonces el interés por el trap ha ido creciendo hasta convertirse en el género musical mainstream que es actualmente. El hecho de que alcanzara la popularidad recientemente explica por qué es un neologismo que no aparece en ninguno de los diccionarios de referencia del español: ni en los de uso, como Clave o VOXUSO, ni en los que son específicamente neológicos, como Alvar1, Alvar2 o NEOMM. Es más, tampoco aparece en los diccionarios de referencia del inglés, del francés o del italiano. En el caso del inglés esta ausencia es especialmente sorprendente, puesto que el Oxford English Dictionary se actualiza cuatro veces al año y suele tardar poco tiempo en añadir entradas de neologismos que han aparecido recientemente.