Cada día se forman nuevos conceptos. A menudo, viajan de un idioma a otro a través de extranjerismos, que pueden adaptarse o no a la idiosincrasia ortográfica y morfosintáctica de la lengua que los acoge. También pueden emigrar despojados de expresión, camuflándose al llegar a su destino en palabras ya existentes, fenómeno que los lingüistas han llamado calco semántico. Este es el caso, muy probablemente, de la locución que hoy nos ocupa: mover ficha.

Fotografía de dos peones de ajedrez.
Pixabay

La expresión mover ficha procede del dominio de los juegos de mesa. Como veremos enseguida, por medio de un proceso de metaforización, mover ficha adquirió un nuevo sentido que hallamos, sobre todo, en el discurso político y periodístico. Sin embargo, resulta necesario volver la vista atrás para comprender cómo ha adquirido dicho valor metafórico.

Ficha se registra lexicográficamente por primera vez en el DRAE4 (1803), como préstamo del francés fiche, que en sus orígenes significaba ‘clavo’ o ‘estaca’ (documentado ya en el siglo xv, según el TLFi). Se trata de un cognado perfecto de nuestro adjetivo fijo, pues ambos han evolucionado a partir del étimo latino fixus.

En un principio, ficha designaba únicamente las piezas que servían para marcar los tantos que se ganaban en el juego, tal como señalan el DRAE4 y posteriores ediciones. No será hasta el DRAE21 (1992) cuando ficha se defina, al fin, de una manera más amplia, como «cada una de las piezas que se usan en algunos juegos». Una búsqueda rápida por el CORDE nos muestra que ficha no se emplea para designar la pieza que se desplaza por un tablero hasta los años sesenta. Y hasta 1982 no encontramos en este corpus la expresión mover ficha en su sentido literal, aunque debió de usarse antes, pues por esos años ya la encontramos en otras fuentes convertida en locución.

Como ha destacado la lingüística cognitiva, nuestra experiencia cotidiana es una fuente inagotable de metáforas. Los juegos de mesa, como el ajedrez, han llegado a inspirar un tipo de marco conceptual que podría describirse en los siguientes términos: la vida es un juego de estrategia. A partir de esta macrometáfora, se han generado muchas otras expresiones metafóricas, como tener en jaque, acabar en tablas, mover ficha o mover las fichas (estas dos últimas no significan exactamente lo mismo). Relacionadas con este tipo de marco conceptual, encontramos también algunas metáforas del campo deportivo o lúdico, como meter un gol o tener la pelota en el tejado. A partir de pesquisas hechas en la Hemeroteca Digital, podemos ver que la expresión mover ficha parece haberse lexicalizado a comienzos de los años ochenta, ampliando su sentido para expresar también la acción que, o bien se toma por iniciativa, o para responder a una acción previa, con una finalidad táctica:

  • Ahora le toca a la U.R.S.S. mover ficha. [Diario 16 (España), 24/11/1981]

A partir de los años noventa, esta locución aumentó considerablemente su uso. Sin embargo, todavía hoy no aparece recogida en el DRAE23 ni tampoco en la mayoría de los diccionarios de uso del español contemporáneo: Alvar, Alvar2, Clave, NEOMM y VOXUSO. Sí que hallamos la locución en el DEA (1999 y 2011), que la define acertadamente de este modo: «actuar tomando la iniciativa o como respuesta a otra acción». Uno de los testimonios que aduce para ilustrar su uso dice así:

  • La Caixa mueve ficha en Endesa para una fusión con Gas Natural-Repsol YPF […]. [Abc (España), 12/02/2005]

También recoge la expresión el Gran diccionario de uso del español actual (2001), definiéndola con las siguientes palabras: «tomar alguien una decisión durante una negociación con el ánimo de llegar a un acuerdo». En efecto, para usar la locución mover ficha deben existir, al menos, dos agentes antagonistas, como ocurre en los juegos de mesa, donde, además, las jugadas no se producen de manera simultánea y requieren de la iniciativa del jugador.

Los ejemplos proporcionados por la base de datos del Observatori de Neologia nos muestran que, mayoritariamente, esta metáfora se utiliza en contextos políticos y deportivos. Además, sirven para ilustrar un escenario prototípico, a saber, que el desenlace de una situación o la consecución de un determinado objetivo dependen de que uno de los agentes implicados mueva ficha, o sea, actúe:

  • Joan Laporta, que nunca ha ocultado su admiración para con la política deportiva del Athletic, movió ficha Habló con Ugartetxe, lamentó lo ocurrido, dio explicaciones e instó a buscar una manera de compensar el daño causado. [El País (España), 08/06/2004]
  • Sin embargo, Corradi se muestra cauto para hablar de su futuro y espera a que sea el Valencia el que mueva ficha. [Diario de León, España, 30/03/2005]
  • Las críticas a su desafiante decisión llegaron desde los demócratas, que habían movido ficha para impedir que se usaran fondos electorales en el G-7 si se celebrara en uno de sus hoteles, los medios y la sociedad civil pero la incomodidad era palpable también entre algunos conservadores. [La Vanguardia (España), 21/10/2019]

Llama la atención que en el español hispanoamericano prevalezca la expresión mover las fichas o mover sus fichas, con sus respetivas variantes gramaticales, y, sin embargo, apenas se detecten ocurrencias de mover ficha, tal como se desprende de la consulta al CORPES XXI. Mover las fichas aparece en el Diccionario de americanismos (2010) de la ASALE definido como «hacer los contactos pertinentes para lograr algo», junto a la marca pop. Por tanto, aunque mover las fichas y mover ficha sean metáforas que provienen del mismo marco conceptual, no quieren decir lo mismo, ya que la primera implica que se produzcan varios movimientos estratégicos; la segunda, en cambio, solo uno con el fin de desbloquear una situación:

  • Líderes del PNP y PPD no pierden la oportunidad de mover sus fichas durante la Convención Demócrata. [El Nuevo Día (Venezuela), 26/08/2008]

En español europeo la expresión equivalente a mover las fichas sería la de mover los hilos. En el español americano, también encontramos con frecuencia la expresión mover las fichas para referirse a la configuración táctica de los jugadores en el campo del fútbol:

  • El técnico Jorge Luis Bernal movió las fichas en el equipo «dorado». En total, hasta cinco cambios para este duelo que se jugará en el Estadio Metropolitano de Ditaires. [El Tiempo (Colombia), 16/02/2013]

Pero volviendo a la locución mover ficha, no es casual que las lenguas europeas expresen la misma idea a través de una metáfora prácticamente idéntica: to make a move (inglés), bouger (francés), fare una mossa (italiano), am Zug sein (alemán). Si bien en ninguna de ellas se hace explícito el concepto de ficha, estas expresiones se aplicaron en su origen a los movimientos hechos durante una partida, generalmente de ajedrez. Centrándonos en la lengua inglesa, encontramos la expresión to make a move ya en textos de comienzos del siglo xix referidos al juego del ajedrez (por ejemplo, en la obra An Easy Guide to the Game of Chess (1818) de Charles Check. To make a move fue ampliando el número de acepciones hasta alcanzar una variedad de usos más amplia que su equivalente mover ficha. En el siglo xx, to make a move se convirtió en una expresión sinónima de to make a decision. Así lo recogen todavía hoy numerosos diccionarios contemporáneos de la lengua inglesa, como el Oxford Dictionary of English (2005), el Longman Dictionary of Contemporary English (2006) o el Cambridge Andvanced Learner Dictionary (2006).

En conclusión, hemos visto que mover ficha es una locución cuyos primeros usos se documentan en los años ochenta, pero que muy pocos diccionarios recogen, un neologismo probablemente originado como calco de una expresión semejante empleada en alguna lengua europea (casi con toda seguridad del inglés), pero no un calco exacto, como sería la expresión hacer un movimiento, sino un calco aproximado y con un contenido mucho más explícito que el del resto de expresiones foráneas, ya que en español, al igual que se aprecia en catalán moure fitxa, se menciona la voz ficha. Como vimos al hablar de la etimología de esta palabra, la ficha es un objeto fijo, estático, que necesita de la iniciativa de un jugador para desplazarse en el tablero. En la vida real, las personas o instituciones que deben mover ficha son aquellas que tienen que tomar una decisión impelidas por otras con el fin de alcanzar un objetivo o acuerdo.

Puesto que se trata de una locución empleada al menos desde los años ochenta del siglo xx, va siendo el momento de que los actuales diccionarios del español muevan ficha para incorporar esta expresión a su nomenclatura y deje de ser, así, un neologismo «lexicográfico», puesto que ha dejado de serlo desde hace tiempo para una parte de la comunidad de hablantes del español.

Eduardo José Jacinto García
Universidad de Córdoba (España)

mover ficha loc.

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