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ciberbullying m.

ciberbullying <em>m.</em>

Ahora que la tecnología nos rodea e incluso dirige nuestros pasos, es cada vez más frecuente el aumento de casos de ciberbullying. La necesidad de estar conectados permanentemente y de no perder de vista las últimas novedades en moda o música hacen que, inevitablemente, pasemos más tiempo pendientes de las pantallas que de la realidad. Como consecuencia, las estafas y delitos proliferan en la Red a pasos agigantados. Así, a ciberbullying se unen, por un lado, voces pertenecientes al ámbito del acoso como cibergrooming (acoso con intenciones sexuales al que se encuentra sometido un menor de edad por parte de un adulto) o luring (cebo o maniobra que emplean los pedófilos para atraer a los menores hacia encuentros fuera de la red) y, por otro lado, voces que hacen referencia a los causantes del delito: ciberdelincuente o cibercriminal.

hiperconectividad f.

hiperconectividad <em>f.</em>

Las lenguas cambian y evolucionan, adaptándose a los factores históricos, económicos, tecnológicos o culturales, entre otros, que influyen en una sociedad. Estos cambios son especialmente apreciables en el léxico, el cual es más sensible y permeable a la variación que la morfología o la sintaxis, y puede experimentar, en poco tiempo, transformaciones que impliquen tanto la pérdida de palabras que designan realidades que han cambiado o desaparecido como la adopción de nuevos vocablos, acepciones o giros —neologismos— que son necesarios para describir y aprehender conceptos nuevos. Un ejemplo de esto es el neologismo hiperconectividad, que será objeto de estudio y descripción en este artículo.

seitán m.

seitán <em>m.</em>

En el mundo en el que vivimos es difícil encontrar armonías, pues la vorágine cotidiana permite escasos momentos que equilibren no pocos desniveles. Las insatisfacciones del ritmo de vida no pueden minorarse con unos minutos de lectura de reiterantes textos de autoayuda, por lo que los propósitos iniciales se dan de bruces con la realidad. No obstante, no dejamos de buscar conductas que faciliten la quimérica felicidad. Bertrand Russell pensaba que se podía conquistar externalizando nuestras vivencias y sentimientos, pues, ya que somos entes sociales, solo la alteridad, frente a la ermitaña vida interior, podría superar el temor a los infortunios. Sin embargo, el japonés George Ohsawa, el padre de la macrobiótica, prefirió centrarse en el desarrollo del entendimiento humano, aunando la espiritualidad con la alimentación, gran responsable de la salud emocional. En ese sentido, la memoria, el buen humor o el sueño profundo se consideran leyes que proporcionan bienestar y encuentran parangón con el buen apetito, sea culinario, sea sexual. Se trata, una vez más, de conseguir un equilibrio, a partir de un principio único creador de las dos eternas fuerzas complementarias, el yin, pasivo y femenino, y el yang, su opuesto.