No resulta novedoso que la industria de la moda participe de forma activa en la creación de neologismos como stiletto, vichy o mom jeans y, en este sentido, la introducción del término rosa chicle en el sistema léxico del español constituye una de las muestras más extendidas. En referencia a un color rosado intenso, brillante y llamativo, dicho sintagma evoca la característica colorimetría de los chicles de fresa que se popularizaron a finales del siglo xx; de la misma manera, este neologismo puede también adquirir un sentido que hace referencia a algo dulce, atractivo, agradable o poco complicado. Aunque suela actuar como adjetivo calificativo en contextos relacionados con la moda, lo cierto es que este término puede encontrarse ya aplicado en otros ámbitos:
- Una impresionante nebulosa de gas color rosa chicle. [Nasanet (España), 15/5/2024]
![[fotografía] mujer vestida de blanco sobre fondo rosa, de perfil, haciendo una pompa con un chicle de fresa.](http://blogscvc.cervantes.es/martes-neologico/wp-content/uploads/sites/2/2026/04/rosa_chicle_500.jpg)
El neologismo constituye un calco del término en inglés bubblegum pink, el cual se popularizó durante la década de los ochenta. En el caso del español, su introducción en el léxico llegó unas décadas más tarde, en los años 2000, y fue en este momento en el que el extranjerismo se adaptó acorde al sistema gramatical de dicha lengua. Así, pues, este se ha convertido en las últimas décadas en una unidad perfectamente lexicalizada y que monopoliza las revistas de moda:
- Es por esto que Pedro Almodóvar ha lucido un traje rosa chicle hecho a medida por Loewe formado por pantalón recto y blazer cruzada con doble botonadura. [El Periódico (España), 3/9/2024]
- Durante esos años la llegamos a ver atreverse con tonos llamativos como el verde, el turquesa y, cómo no, el rosa chicle al que ha querido volver ahora. [Vogue (España), 17/1/2024]
El compuesto está formado por dos nombres, rosa y chicle, en el que el segundo sustantivo actúa como modificador del primero. En este sentido, dicha forma de composición se muestra muy productiva en el campo semántico de los colores, como en otros ejemplos representativos: azul bebé, verde botella o gris perla.
A pesar de que rosa chicle se muestre como la forma más extendida, presenta variación denominativa: también se documentan las formas rosa gum, rosa chiclete o rosa bubblegum. Si bien es cierto que las dos primeras no resultan muy frecuentes, rosa bubblegum ha sido documentada como una variante bastante frecuente en la prensa, las revistas del corazón y las redes sociales del español de América Latina:
- Toma Bachik. Sí, el hombre que realizó las tendencias que acabamos de numerar y también el nuevo manicure de Selena, una de sus clientas favoritas: las uñas rosas bubblegum.[Vogue (México), 2/8/2024]
- La colección de trajes de la modelo se ha ampliado esta temporada con el conjunto de dos piezas en rosa bubblegum. [¡Hola! (España), 2/4/2019]
También se documenta este compuesto en otras lenguas romances como el italiano, de rosa bubblegum, el francés, a través de rose bonbon, o el catalán, con rosa xiclet. Sin embargo, no obtiene representación en las obras lexicográficas de las lenguas correspondientes, si bien sí aparece recogido en diccionarios de la lengua anglosajona, como el Oxford Dictionary. De la misma manera, dicho compuesto no figura en ninguno de los diccionarios de referencia del español, tales como el DEL, Alvar2, DEA, DUE o DUEAE.
En resumen, podría afirmarse que rosa chicle constituye un neologismo estable en las diferentes variedades de la lengua española y que, además, refleja un concepto con cierto alcance internacional que ha sido tomado por la mayoría de las lenguas romances. De la misma manera, dicho compuesto da cuenta de un tipo bastante productivo en el español y, por tanto, muestra un alto grado de lexicalización y de nivel de adecuación a las reglas gramaticales de la lengua. En cierto sentido, la diccionarización del término no resultaría una novedad, puesto que muchos otros pertenecientes al mismo campo semántico, como azul celeste o gris marengo, han sido ya considerados por la RAE. Así, aunque rosa chicle no figure todavía en el diccionario, su inclusión en próximas ediciones podría contribuir a visibilizar un color que invade portadas de revista y cuyo uso está consolidado.
Ismael Fernández
Universitat Pompeu Fabra (España)

