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Esta designación con fecha de nacimiento registrada y padre conocido fue acuñada en 1949 por el astrónomo Fred Hoyle durante una emisión de la BBC. Con ella, el británico se refirió en tono escéptico y peyorativo a la teoría de la expansión del universo que había desarrollado el científico belga George Lemaître a partir de un razonamiento matemático, y más en concreto al momento en que el «átomo primitivo» dio lugar al espacio y al tiempo. Hoyle no podía pensar que, una vez comprobado experimentalmente el origen del universo, aquella alusión burlona fuera a convertirse en la denominación oficial de una teoría de la que siempre renegó.

Imagen de nebulosa.
Flickr (NASA Goddard Space Flight Center)

Bien mirado, parece mentira que una palabra tan poco «seria» como big bang haya dado nombre a uno de los descubrimientos científicos más importantes del siglo veinte. También es verdad que quizá justamente ese carácter lúdico y sonoro, fruto de la onomatopeya (bang, ‘bum’ en español) y la aliteración (big bang), haya contribuido al éxito mundial de esta designación. Basta con leerla para oír y hasta visualizar la explosión.

Hoy por hoy, el neologismo de entonces, formado por sintagmación en inglés y exportado al resto del mundo, figura en cualquier diccionario de referencia del español. En el DLE aparece como big bang, con minúsculas y la cursiva propia de los anglicismos, y se define como ‘gran explosión en la que, según la cosmología actual, tuvo lugar el origen del universo’ (DRAE). Sin embargo, el Diccionario panhispánico de dudas especifica que suele escribirse con mayúscula inicial y en redonda por tratarse de una antonomasia. Aun siendo vacilante, el uso a uno y otro lado del Atlántico parece darle la razón.

  • Por otra parte, la cosmología contemporánea, basada mayoritariamente en la hipótesis del Big Bang, sustenta que el universo está en expansión, lo que determina la llamada «flecha cosmológica del tiempo». [ABC Color. Estudiantil (Paraguay), 2/12/2002]

Big Bang coexiste con Gran Explosión y gran explosión. Si bien el calco puede llegar a aparecer solo, en no pocas ocasiones acompaña al equivalente inglés y reviste carácter explicativo.

  • «Mi» teoría no es otra que la célebre teoría de la Gran Explosión o Big Bang, cuya paternidad se remonta al científico (y sacerdote) belga Georges Lemaitre en 1927 […]. [El País (España), 20/03/2003]

A este significado inicial profusamente documentado en los diccionarios de cualquier zona geográfica se sumó años después una nueva acepción relacionada con otro momento histórico: el Big Bang que revolucionó la bolsa londinense el 27 de octubre de 1986, en referencia a la desregulación de la misma. Esta acepción se recoge en el Oxford English Dictionary, así como en otras obras lexicográficas de lengua inglesa, unas veces con la etiqueta «Reino Unido» limitándola a un acontecimiento y un lugar determinados, otras veces extrapolándola a fenómenos similares reunidos bajo el denominador común de la economía. En este sentido sorprende que el DEA recoja la acepción restringida ligada a la realidad británica: ‘proceso de información total de la bolsa, acaecida en Londres en 1986’.

La revolución londinense fue un claro síntoma de que Big Bang comenzaba a desvincularse de su significado inicial para pasar a referirse a cualquier ‘gran explosión’ registrada en el ámbito económico y, por extrapolación, en cualquier sector de la sociedad. De hecho, esta acepción figurada, libre de toda restricción temática, aparece actualmente en diccionarios de lengua inglesa como el Oxford English Dictionary (‘cambio repentino, revolucionario o radical; acontecimiento transcendental’) o el Collins Engish Dictionary (‘comienzo repentino y enérgico’) y, más allá del área anglófona, por ejemplo en Le Grand Robert (‘origen seguido de un desarrollo brusco’). En el mundo hispánico, el DEA resulta ser el único diccionario de referencia que, además de la acepción acuñada por Hoyle y el uso económico, menciona el sentido figurado general (‘renovación radical’). Aunque las definiciones propuestas varíen levemente, todas ellas pueden interpretarse como una metáfora de aquel primer Big Bang universal.

Este uso metafórico se viene registrando desde hace tiempo en todo el mundo hispánico y en todos los sectores de la sociedad, como se puede ver en los siguientes ejemplos, que remiten a la economía, la política, la religión y la cultura.

  • La alianza entre las bolsas de Francfort y de Londres ha pillado por sorpresa al mundo financiero europeo —preocupado ahora en solucionar los problemas técnicos del big bang del próximo 1 de enero— […]. [La Vanguardia (España), 9/07/1998]
  • Tal como los eurócratas y los dirigentes de los países socios parecen haber asumido, ese doble rechazo lleva implícita una crítica a la forma en que ellos decidieron, explicaron y llevaron a cabo el big bang de la gran ampliación a diez nuevos miembros en 2004. [La Vanguardia (España), 6/06/2005]
  • «Limpieza» sí, pero en Roma nadie cree en un «big bang», según la expresión del vaticanista Sandro Magister. «Tras cada polémica, algunos aprovechan para proponer una reforma total de la Iglesia, de su funcionamiento estructural», explicó a la AFP. [La Hora (Guatemala), 27/03/2010]
  • Pocos comienzos más rotundos y redondos y poderosos —un literal y literario Big Bang que su autor pasó veinte años pensando y planeando— que el de Canadá, séptima novela de Richard Ford. [Página/12 (Argentina), 23/03/2014]

No faltan las comillas para indicar que la designación se utiliza con un sentido especial y aunque las minúsculas parecen más indicadas para expresar esta nueva acepción metafórica de uso general, también se registran ejemplos con mayúsculas.

La presencia prolongada y variada de este neologismo semántico de alcance «internacional» constituye sin duda un argumento a favor de su inclusión en las obras lexicográficas de referencia, empezando por el DLE. Bastaría con añadir una sola acepción figurada que abarcase todos los contextos.

Un dato curioso para terminar. No pocos ejemplos recabados en la prensa española a hispanoamericana aluden a The Big Bang Theory, no en referencia a la teoría del universo sino a la popular teleserie estadounidense del mismo nombre:

  • No por nada, la revista Entertainment Weekly afirmó que, gracias a The big bang theory, «nerd es el nuevo sexy». [Capital (Chile), 11/12/2009]

Si Hoyle supiera…

Goedele De Sterck
Grupo NeoUSAL
Universidad de Salamanca (España)

big bang m.

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