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Derivado del verbo desequilibrar que el DRAE23 define con el sentido de ‘hacer perder el equilibrio’, este adjetivo se encuentra recogido en los periódicos de España y de diversos países americanos desde mediados de los años 90 del siglo pasado hasta la actualidad. Ahora bien, el adjetivo desequilibrante no aparece en la mayoría de los diccionarios generales o de uso del español, aunque se incluye ya en la segunda edición del DEA:

desequilibrante adj. Que desequilibra.|| EIM 6.11.01, 34: Los únicos factores desequilibrantes por entonces eran el alto precio del crudo por un lado, y la burbuja creada en los mercados de nuevas tecnologías por otro. Abc 1.11.98, 101: Le han convertido en el líder y jugador más desequilibrante del plantel de Raineri.

Detalle de una balanza antigua.
Flickr (Martin Cathrae)

A pesar de que la definición no nos ayuda a dirimir posibles significados, los dos ejemplos que figuran en la entrada son representativos de algunos de los sentidos que ha adquirido el adjetivo desequilibrante: por una parte, un valor negativo vinculado directamente al significado que proporciona el prefijo des– y, por otro, el valor que aparece más ampliamente recogido en los corpus del español, relacionado con el mundo del deporte, y que tiene connotaciones claramente positivas.

Esta última interpretación aparece recogida en Alvar2 como sinónimo prácticamente de ‘goleador’, pero lo cierto es que ha adquirido un significado más amplio, tal como puede observarse en el Vocabulario de fútbol (2007) de Antonio Teruel Sáez:

adj. Fút. [Jugador] capaz de romper el equilibrio [de un partido].

En las observaciones que aparecen a continuación se indica que «se emplea para referirse a un jugador capaz de inclinar a su favor un partido en cualquier jugada del partido, con su acierto de cara al gol, con su habilidad, clase, rapidez, técnica, etcétera».

El autor de esta obra cita los comentarios de Fernando Lázaro Carreter en el capítulo titulado «Zurrando el cuero», dentro de El nuevo dardo en la palabra (2003), en el que lamenta el uso de galicismos por parte de los periodistas deportivos. Entre ellos incluye el adjetivo desequilibrante que el profesor Lázaro Carreter explica de manera muy castiza como «[…] el muchacho [que] da sopas con borceguí a cuantos comparten balón con él, y que, en cualquier momento, una de sus habilidades es mandar a hacer gárgaras los platillos del partido». Por su parte, el NEOMM señala que el adjetivo desequilibrante se aplica también a otros deportes.

La constante referencia, en la definición de este adjetivo, al verbo del que deriva nos lleva a observar el significado de desequilibrar. Así, en el Vocabulario de fútbol se citan ejemplos como los siguientes que podemos relacionar de manera clara con los mencionados sobre desequilibrante:

  • 16.9.96.14. Oli y Paulo Bento desequilibraron un partido que estuvo muy igualado.
  • 11.11.96.18. A falta de talentos capaces de desequilibrar en acciones individuales, Valladolid y Sporting […].

Este nuevo significado del verbo desequilibrar aparece también recogido en el diccionario Redes, donde se indica que «se combina a menudo con sustantivos que designan encuentros y confrontaciones (partido, lucha, combate, batalla, encuentro, liga) o sus resultados en el deporte (marcador, empate)».

Esta es la base que permite explicar los ejemplos que aparecen en el corpus relacionados con otros deportes de equipo como el baloncesto:

  • Por último, San Emeterio se erigió en el factor desequilibrante del último cuarto gracias a la novedosa apuesta de su técnico, que le colocó como falso cuatro y le permitió así exhibir su clase en las penetraciones. [Noticias de Álava (España), 2/11/2010]

Por otra parte, cabe señalar que el adjetivo desequilibrante se combina habitualmente con sustantivos comunes que indican seres humanos como jugador, futbolista, delantero o bien el sustantivo colectivo equipo, además de caracterizar también a sustantivos propios:

  • A base de un fútbol explosivo, técnico, hábil, veloz y de fuerza ha demostrado ser uno de los jugadores más desequilibrantes del planeta. [El Sur (España), 1/12/2009]
  • En realidad, el Tenerife fue un equipo ordenado, con carácter y con Latorre, el futbolista más desequilibrante del partido. [El País (España), 28/02/1994]
  • Desde el arranque los choriceros estuvieron muy preocupados por los desequilibrantes Ludueña y Benítez, con un Matías Vuoso que gravitó con discreción en torno a ellos… [La Jornada (México), 13/08/2007]

No obstante, también puede construirse, metonímicamente, con sustantivos no animados relacionados con los anteriores como juego, movimiento, gambeta:

  • El canterano destaca con su juego desequilibrante y un gol en un Madrid empantanado en el terreno de Osasuna. [El País (España), 13/02/2014]
  • En el clásico 250 entre Santa Fe y Millonarios, Luis Fernando Mosquera llevaba 75 minutos haciendo una gambeta desequilibrante y una de sobra, un pase bueno y uno malo, uno que otro lujo improductivo y se veía demasiado solitario como eje creativo del equipo “cardenal”. [El Tiempo (Colombia), 25/03/2008]

Junto a estos sustantivos vinculados directamente al mundo del deporte, podemos encontrar otros que tienen una referencia de carácter general como factor:

  • Hubo otro factor desequilibrante con números definitorios. A saber, la estadística de Karnisovas: 33 puntos en 31 minutos. [El País (España), 6/05/1996]

Este último sustantivo parece conformar una colocación con el adjetivo desequilibrante que podemos encontrar, como en este caso, interpretada de manera positiva, aunque también es posible observar valores negativos en contextos generales. Este último valor aparece en ejemplos como el siguiente que tomamos de CORPES XXI (aunque en dicho corpus se consideran adjetivos calificativos positivos):

  • […] este crecimiento económico de China, más un colosal aumento de la demanda de automóviles, es el factor desequilibrante que mantiene tan altos los precios del petróleo. [República Dominicana, 2004]

Esta combinación también aparece en lenguas como el francés, con una interpretación semejante; así, en el diccionario Le Robert quotidien el adjetivo déséquilibrant se ejemplifica de la manera siguiente: Facteur déséquilibrant dans la vie d’une personne.

Ahora bien, con este valor negativo, relacionado de manera directa con el significado que figura habitualmente para el verbo desequilibrar, aparece en múltiples contextos, incluido también el deporte, en los que se combina, como recoge el diccionario Redes, con objetos físicos, con sustantivos de persona, individuales o colectivos, usados tanto en sentido físico como en el figurado, y con sustantivos que designan estados de cosas:

  • Pero los de José Maria Pajares tuvieron un plus en su contra con un árbitro desequilibrante y caprichoso que dejó sin sancionar dos claros penaltis en el área del Villacarrillo en la primera mitad. [El Sur (España), 21/10/2013]
  • Tales experimentos desequilibrantes se combinaban con otros, padecidos por todos los internos alojados en el piso 18. [Página 12 (Argentina), 17/10/2014]

A manera de conclusión, es preciso subrayar el hecho de que el adjetivo desequilibrante ha desarrollado, especialmente en el ámbito del deporte, una significación de valor positivo que parece claramente establecida en el vocabulario de las diversas variantes del español.

Maria Bargalló
Universitat Rovira i Virgili (España)

desequilibrante adj.

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