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La voz hipersexualización se nutre de dos conceptos preexistentes. Por un lado, el prefijo hiper-, usado para indicar que el tamaño de algo supera a lo super, presente en términos especializados (hiperactividad, hipercolesterolemia), pero también en palabras de uso común (hipermercado) y, por otro, el sustantivo sexualización.

Detalle de unos pies de niña calzados en zapatos de tacón de adulta.
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El DRAE23 remite sexualización a sexualizar y define así este verbo, ‘1. tr. Conferir carácter o significado sexual a algo’. Es decir, contiene el matiz de cargar desde fuera a algo —y podría añadirse «a alguien»— de sexualidad. Sobre todo a alguien, porque en muchas ocasiones hipersexualización se usa cuando se habla de personas; y en un tanto por ciento muy elevado, se aplica a las mujeres, como iremos viendo en los ejemplos. Términos relacionados como hipersexual o hipersexualidad, en cambio, describen características (habitualmente físicas) o actividades, en principio, no impuestas sino mostradas por alguien:

  • En el abanico de hembras posibles, Miriam Lanzoni es la hipersexual, Anabel Cherubito la ilusa provinciana, Gabriela Sari la profesional independiente y Bruni la bomba histriónica. [Clarín (Argentina), 7/10/2013]
  • Quizá esté experimentando usted un brote de hipersexualidad: un aumento extremo de la líbido que puede deberse a problemas médicos o al consumo de medicamentos o drogas. [Somos (España), 14/6/2014]

Aunque hipersexualización no aparece en los diccionarios, los pocos diccionarios que recogen los vocablos relacionados confirman lo que acabamos de mostrar en los contextos de uso: por un lado, en el diccionario portugués Priberam, hipersexual aparece definido como ‘que tem actividade ou desejos muito activos’ e hipersexualidad (o hipersexualismo), como ‘actividade ou desejo sexual muito activos’, mientras que en el Merriam-Webster se define el adjetivo hipersexual como ‘exhibiting unusual or excessive concern with or indulgence in sexual activity’.

La hipersexualización es, pues, la tendencia a exacerbar y a enfatizar las características sexuales de las mujeres, percibirlas y mostrarlas como meros cuerpos, y obliterar cualquier otra cualidad o característica definitoria. El término hipersexualización cubre parte del campo semántico de la voz cosificación acuñada por el feminismo para definir y denunciar todos aquellos mecanismos que reducen a las mujeres a la categoría de objeto, neologismo que remite a su vez al compuesto mujer objeto, usado con anterioridad a ambos, con un significado muy próximo a hipersexualizada. Pueden encontrarse estos conceptos afines en una misma cita:

  • Es la caja registradora de un mercado que crea modelos estéticos de princesas pasivas y multiplica el negocio ampliándolo a las hijas de esta sociedad. Es la cosificación de la mujer pero en miniatura. Es la hipersexualización [El Mundo (España), 13/03/2015]
  • La hipersexualización, conversión de la mujer en objeto, posición de sumisión […]. [El Mercurio (Chile), 7/03/2017]

La hipersexualización se percibe en la publicidad en general, en la mayor parte de series o películas, en la moda, peluquería, maquillaje, zapatos, ropa (incluidas equipaciones deportivas) y en las características físicas demandadas. Es difícil encontrar algún ámbito al que no llegue la hipersexualización.

  • Mayoría de papeles masculinos, subordinación de la mujer en sus tres variantes, masoquista, sádica y barbie, hipersexualización, violencia y maniqueismo son constantes. [La Verdad (España), 17/12/2004]
  • Resultan cada vez más preocupantes algunas formas de entretenimiento que, para atraer más público, disfrazan actitudes sexistas al exponer a la mujer como mero objeto sexual. Los límites se han corrido peligrosamente y cabe preguntarse cuál es el beneficio de esta proclama de libertad, por la cual todo se muestra explícitamente, con el agravante de que se difunde más y con mayor velocidad en virtud de los avances tecnológicos. Hipersexualización es la palabra con la que se ha bautizado esta triste tendencia. [Clarín (Argentina), 1/04/2012]

Como botón extremo de la hipersexualización, puede aducirse que una empresa estadounidense de lencería y disfraces convirtió la túnica hasta los pies de las esclavas de la serie El cuento de la criada, inspirada en la novela homónima (1985) de la canadiense Margaret Atwood, en un disfraz sexi, tergiversando y escarneciendo las intenciones de esta memorable distopía.

Para terminar, hay que mencionar expresamente la hipersexualización infantil, citada en uno de los fragmentos anteriores. Habitualmente afecta a las niñas y a las adolescentes, y en menor grado a los adolescentes:

  • Los concursos de niñas misses son una expresión más de la hipersexualización de la sociedad actual. [La Vanguardia (España), 19/09/2013]
  • Son continuos los ejemplos de hipersexualización de las niñas en los medios de comunicación. El pasado 27 de octubre, Netflix estrenó la segunda temporada de una de sus series estrella, Stranger Things. Muchas personas estábamos esperando tan ansiado estreno, pero seguro que no nos paramos a analizar lo que está ocurriendo con la actriz que representa a Once, la única niña del grupo de amigos en la serie. Con sólo 13 años, Millie Boddy Brown ya ha sido convertida en un icono de la moda y la feminidad y aparece en todas las revistas adoptando poses que no corresponden a su edad. Y aún va más allá: una revista norteamericana la ha incluido en la lista de actores y actrices más sexys […] en un artículo que hace referencia a los hotest television actors (los actores más calientes). https://www.mujeresparalasalud.org/hipersexualizacion-de-las-ninas/

Este patrón de exaltación de la sexualidad de las niñas está cada vez más extendido. Se las presenta en los medios como miniadultas, como seres sexualmente excitantes, preocupadas por maquillaje, manicura, pedicura, peso y talla, y tacones. Se inicia muy tempranamente, desde el momento en que nacen si no antes. Si se acude a una farmacia a comprar un chupete, es muy probable que la pregunta no sea, por ejemplo, si se prefiere de látex o de goma, sino si es para una o un bebé.

Por triste, descorazonadora y amarga que sea la realidad que describe, el uso cada vez más frecuente de este neologismo augura su inclusión en los diccionarios.

Eulàlia Lledó
Escritora

hipersexualización f.

Un pensamiento en “hipersexualización f.

  • 4 mayo, 2019 a las 07:46
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    Me pregunto si hay estudios que comparen el fenómeno internacional de la hipersexualización entre una sociedad con idioma que use dos géneros (femenino y masculino) en la lengua oficial como la española/castellano y una sociedad con un idioma que use tres generos (neutro, femenino y masculino) como Grecia y el demotikó, pero que tengan por lo demás grandes parecidos. Puede ser un tema interesante de debate.

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