Emerson Fittipaldi es un expiloto de la Fórmula 1, en la que compitió durante la década de 1970. En aquellos años, el joven brasileño se subió a más de treinta podios, ganó catorce carreras y se coronó campeón mundial en dos ocasiones. Tal fue su éxito que su manera de conducir, juzgada como temeraria, traspasó las fronteras del mundo deportivo y se introdujo en la lengua de los españoles, que adoptamos su apellido para referirnos a aquellos conductores veloces y, a menudo, imprudentes.

[dibujo] Silueta de un bólido conducido a gran velocidad, con llamaradas despedidas desde la cola

Smim Bipi (Pixabay)

Los primeros registros de fitipaldi en el OBNEO y en el CORPES XXI datan de 2003. Sin embargo, el primer uso documentado de este neologismo semántico se remonta a principios de los 70, cuando ColaCao emitió un anuncio protagonizado por el propio piloto, junto con otros deportistas, en el que una voz en off afirmaba:

  • A ColaCao le gustaría que tú también fueras un campeón. […] Porque seguro que también te gustaría ser un fitipaldi.

Fitipaldi también forma parte del nombre del grupo musical español Fito & Fitipaldis, creado a finales de los 90. Como su líder explicó para El País: «Siempre estábamos espídicos de la hostia, éramos así como muy nerviosos, y aquí siempre se ha llamado fitipaldi a los que van rápido por la vida, ¿no?». El testimonio del cantante revela que, a pesar de no estar documentado en los corpus de referencia, el neologismo ya corría por las calles de España antes de la formación del grupo de rock and roll. Es razonable pensar, pues, que su uso se popularizó gracias a su introducción en el anuncio de ColaCao. Esto explica, además, que no exista en ninguna de nuestras lenguas vecinas ni tampoco al otro lado del Atlántico, ya que la marca de cacao soluble se comercializa únicamente en España.

A principios de la década de los 2000, fitipaldi se estableció en el mundo periodístico y literario, como recogen el OBNEO y el CORPES XXI. En estos textos, el apellido del expilotose emplea como sustantivo y a menudo en las expresiones ser un fitipaldi o hacer el fitipaldi. Aun así, también puede funcionar como adjetivo, con frecuencia complementando a conductor.

  • El joven fittipaldi se decidió finalmente a parar en una área de servicio. Allí, los mossos le pidieron que se sometiera a un control de alcoholemia. [El País (España), 16/03/2007]
  • Después de tres cuartos de hora de camino, ya que Iturmendi no era precisamente un Fitipaldi, llegaron a San Juan de Luz. [Emilio Campmany: Operación Chaplin. Sevilla: Algaida, 2003 (España). CORPES XXI]
  • ¡Naturalmente, el capullo que la palmó haciendo el Fittipaldi! [Reyes Calderón: El jurado número 10. Madrid: Martínez Roca, 2013 (España). CORPES XXI]
  • Sin embargo, queda pendiente un asunto peliagudo: aún hay un importante número de conductores fitipaldi en las carreteras catalanas. [La Vanguardia (España), 19/12/2003]

Sustantivo o adjetivo, fitipaldi suele ser invariable en cuanto al número, aunque también se documentan casos en los que aparece flexionado en plural, como en el nombre del grupo musical:

  • Pero hasta el mejor de los fitipaldi debe pisar el freno en las curvas, y en 2009 vienen muchas. [El Sur (España), 21/01/2009]
  • Las multas contra conductores fitipaldis se han multiplicado por cuatro en un año. [La Vanguardia (España), 21/04/2004]

Por su parte, la ortografía tampoco es sistemática. Como se puede observar en los ejemplos presentados a lo largo de la entrada, es frecuente la adaptación de la grafía del nombre propio al sistema español mediante la reducción de la doble t, pero también se documenta su conservación. Del mismo modo, en algunos textos, en su mayoría novelísticos, se mantiene la mayúscula inicial del apellido, mientras que se acostumbra a sustituir por la minúscula en los periodísticos como resultado de su paso a nombre común. 

Si bien ya han pasado casi tres décadas desde que Emerson Fittipaldi se retiró de las pistas, hoy por hoy su legado lingüístico sigue compitiendo con el resto de neologismos que corren por la lengua española para conseguir un puesto en los diccionarios de referencia. Así pues, su inclusión en ellos como voz propia de España no debería continuar con el freno echado.

Valle Ruiz
Observatori de Neologia
Universitat Pompeu Fabra (España)

fitipaldi m. y f. y adj.

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