En la sociedad actual, la salud mental cada vez se valora más y, gracias a ello, se visibilizan realidades antes ocultas. Es el caso del síndrome del impostor o de la impostora que, según varios estudios, tres de cada cuatro mujeres experimentan durante su carrera profesional.

[composición fotográsfica] en blanco y negro, una mujer tapándose los ojos y al fondo una composición gráfica de dibujada digitalmente de una carretera en el desierto, con una cámara analógica al fondo, todo bajo un cielo estrellada con la luna llena y otro astro en tamaños desproporcionadamente grandes.
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El concepto se usó por primera vez en 1978, cuando las psicólogas Pauline Rose Clance y Suzanne Imes usaron el término imposter phenomenon en el artículo «The imposter phenomenon in high achieving woman: Dynamics and therapeutic intervention» [«El fenómeno del impostor en mujeres de alto rendimiento: dinámicas e intervención terapéutica»]. Lo describieron como la sensación, experimentada mayoritariamente por mujeres, de no merecer los logros y méritos propios y sentir que se está engañando a los demás, además de provocar miedo, ansiedad e inseguridad. Hoy en día se usa más ampliamente el compuesto impostor syndrome, acuñado por primera vez en 1982, según el Oxford English Dictionary, o síndrome del impostor, síndrome de la impostora, en su equivalente en español.

El término es un sintagma nominal complejo, con base nominal y sintagma preposicional. El sustantivo síndrome es una base productiva para crear otros sintagmas, como síndrome de Down o síndrome de abstinencia, cuyo uso es generalizado y ya aparecen en el diccionario de la Real Academia Española (DLE). Sin embargo, el síndrome del impostor o de la impostora no tiene ninguna entrada en este diccionario ni en otros diccionarios de referencia de la lengua española, ya sean generales (Clave, DEA) o de neologismos (Alvar1, Alvar2 y NEOMM). Aparte de las obras en español, tampoco otras lenguas tienen este síndrome recogido, como el Diccionari de la llengua catalana (catalán), Duden (alemán) o Le Robert (francés). No obstante, en inglés, tanto el Oxford English Dictionary como el Merriam-Webster Dictionary documentan impostor syndrome.

En cuanto a su frecuencia de uso en español, en el CORPES XXI se observa que aparecen los primeros casos en 2011 aunque no se popularizó su uso hasta 2021, momento desde el que ha seguido creciendo y estabilizando en la lengua. Según los datos de BOBNEO, su primera aparición fue en el año 1998, en el periódico La Vanguardia, en un artículo en el que se hace alusión al primer estudio mencionado.

  • El 70% de las personas que tienen éxito sienten no merecérselo, aunque hayan trabajado duro para obtenerlo. Padecen lo que se conoce como el síndrome del impostor, un problema descrito por primera vez en 1978 […]. [La Vanguardia (España), 22/2/1998]

Respecto a su distribución geográfica, su uso está mucho más extendido en España, aunque también aparece en zonas de Latinoamérica. Lo usan tanto hombres como mujeres para hablar de los sentimientos de incredulidad y miedo a ser desacreditados respecto a su propio éxito. Se puede usar en contextos (semi)especializados, en un sentido científico, como un trastorno psicológico y ligado a la baja autoestima de quien lo sufre:

  • Muchas personas piensan que este síndrome tiene que ver con una mala persona, falsa, alguien impostado. Todo lo contrario: el síndrome del impostor se asocia en su mayoría con personas normales, pero que sufren de una autoestima baja. Se calcula que alrededor del 60 % de la población experimenta, consciente o inconscientemente, este síndrome en alguna etapa de su vida. Y el porcentaje que lo padece de manera permanente es alto también. [Trome (Perú), 1/3/2021]

Sin embargo, en un espacio corto de tiempo, su uso ha crecido significativamente y lo utiliza un público mucho más amplio. Actualmente aparece en contextos más informales, en boca de personas exitosas. Esto ha supuesto una normalización y generalización del término, que ha pasado de aparecer como concepto del área de psicología a ser usado en contextos no especializados, como experiencia que puede vivir prácticamente cualquier persona en algún momento de su vida.

  • «Mi síndrome del impostor está a tope», bromeó Kwan cuando trataba de buscar palabras tras recibir su primer premio de la noche. [El País (España), 14/3/2023]
  • Yo, en lo específico, sufro mucho del síndrome del impostor y siento que no me está yendo tan bien como quisiera y no he trabajado en meses, ni he tenido un proyecto, en momentos de mi vida y veo a la gente, a mis amigas, y me dicen: «¡te está yendo cañón, ¿no?!». [Excélsior (México), 20/10/2023]

Como último apunte, hay que remarcar una falta de coherencia en su uso en cuanto al género. Cuando la persona a quien se está refiriendo es mujer, no hay uniformidad y en algunos casos se usa el género correspondiente, pero en otros se toma la forma masculina:

  • La joven aseguró además que padece del síndrome del impostor (trastorno psicológico en el cual las personas exitosas son incapaces de asimilar sus logros) y aprovechó para enviarle un mensaje de apoyo y solidaridad a aquellos que, al igual que ella, padecen de lo mismo. [El Tiempo (Colombia), 17/8/2022]
  • Yo llegué a Cannes diciendo: Dios mío, ¿qué hago aquí?, y cargando con el síndrome de la impostora, pero me fui con la sensación de que la gente había entendido nuestro trabajo y sintiéndome muy respetada. [Fotogramas (España), 1/9/2023]

Teniendo en cuenta que la preocupación por la salud mental, afortunadamente, ha ganado relevancia en la actualidad, parece necesario valorar la inclusión de este sintagma en las obras lexicográficas del español. Esto ayudaría a resolver la aparente invariabilidad de género, que no deja de invisibilizar a las mujeres, a pesar de ser un trastorno que las afecta en mayor proporción. Su inclusión en el diccionario no solo tendría sentido debido a su creciente uso, sino que también daría cuenta de una realidad vivida y sufrida por muchas personas.

Laia Armadans i Donadeu
Universitat Pompeu Fabra (España)

síndrome del impostor,
síndrome de la impostora m.

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