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En el imaginario colectivo, el lobo ha sido siempre un animal feroz y cruel, una imagen motivada por la literatura y el cine. Por ello, al ser humano se le ha comparado con el lobo en diversas ocasiones y circunstancias: bien sea por su carácter arisco o por su manera de actuar al enfrentarse a según qué situaciones. Desde hace ya algunos años, la sociedad se ha referido a ese tipo de comportamientos como propios de un lobo solitario.

Imagen de un lobo sin manada acompañante
Flickr (Tom Bech)

Se considera que el neologismo se ha formado por la sintagmación del sustantivo lobo y el adjetivo solitario, aunque se podría argumentar que se trata, en realidad, de un calco del inglés lone wolf. De hecho, diccionarios como el Oxford English Dictionary o el Merriam-Webster Dictionary lo etiquetan como propio de los Estados Unidos, y datan su primera aparición en el año 1909, en la obra How to be a Detective, de F. H. Tillotson. El concepto había existido para hacer referencia a los lobos que, por diferentes motivos, se ven apartados de su manada y suelen volverse más fuertes y agresivos por una simple cuestión de supervivencia. Además, son incapaces de enfrentarse a sus presas naturales, generalmente ciervos o jabalíes. La expulsión del grupo suele producirse en época de apareamiento, cuando, por ejemplo, uno o más lobos de la manada consiguen superar al macho alfa, normalmente con el objetivo de aparearse con la hembra alfa, más que por liderar la manada. Aprovechándolo como metáfora, comenzó a emplearse para designar a aquellas personas con un carácter más bien huraño que preferían estar solas.

A partir de los significados iniciales y por analogía, el término lobo solitario se ha ido utilizando en diferentes contextos, sobre todo en política. Veamos a continuación algunos ejemplos de su uso:

  • El 25 de junio de 1971, en Epinay-sur-Seine, Francois Mitterrand obró un nuevo milagro. Lanzó una auténtica OPA sobre la herencia de la SFIO, apartó a la vieja dirección y se hizo con el mando. En unas horas, el lobo solitario de la política francesa se convirtió en líder del nuevo Partido Socialista y jefe de la oposición. [El País (España), 14/05/1995]
  • El presidente, un lobo solitario por naturaleza, se ha quedado más solo en esta ocasión. El vicepresidente, Al Gore, está de vacaciones en Hawai; su director de gabinete, Erskine Bowles, está jugando al golf en Escocia. [El País (España), 16/08/1998]
  • Constituida en lobo solitario en su cruzada para evitar la aprobación de una nueva Ley del Mercado de Valores, a Televisión Azteca le salió, literalmente, el tiro por la culata. [El Universal (México), 10/06/2005]

En estos casos, se puede observar cómo se tilda de lobos solitarios a políticos que o bien se vieron apartados por su partido, o bien ellos mismos se mostraban críticos y actuaban de una manera relativamente independiente. Sin embargo, nuevas realidades dan lugar a nuevos significados que, en ocasiones, provocan un descenso de los usos antiguos. Según los registros de la base de datos del Observatori de Neologia, el uso más habitual y casi exclusivo del neologismo lobo solitario que nos ocupa a partir del año 2006, pero sobre todo a partir de 2010, es el que hace referencia a terroristas (o criminales en general) que actúan por cuenta propia, sin estar explícitamente adscritos a ninguna banda terrorista. Aunque la mayoría de atentados siguen perpetrándolos células terroristas bajo la bandera del Daesh, otros muchos los cometen motu proprio esos individuos radicalizados. Estos últimos años se han producido algunos de los peores atentados terroristas que ha sufrido Occidente a lo largo de su historia por parte, precisamente, de ese tipo de terrorista: en París, contra el semanario Charlie Hebdo, la sala Bataclan o cafés y restaurantes; contra una discoteca gay, en Orlando, y también otros en Manchester y Londres.

La prensa también se refiere a este tipo de lobos solitarios y sus acciones con las denominaciones terrorismo individual o atentado individual. Por su parte, el experto en terrorismo Brian Michael Jenkins defiende que se deje de utilizar la palabra lobo solitario, y aboga por el uso de stray dog ‘perro extraviado’. Argumenta que el comportamiento del yihadista o terrorista moderno no tiene nada que ver con el de los lobos que abandonan o se ven forzados a abandonar sus manadas, sino que se asemejan más bien a perros que, aunque pueden estar solos, siguen teniendo una fuerte dependencia de la sociedad, y son al mismo tiempo peligrosos y asustadizos.

Veamos a continuación algunos ejemplos del uso de lobo solitario con este sentido en todo el ámbito hispanohablante:

  • Larry Ashbrook, el hombre de 47 años que mató a siete fieles en una iglesia baptista de Forth Worth (Tejas) antes de suicidarse, fue descrito ayer por uno de sus vecinos como «un lobo solitario y amargado». [El País (España), 18/09/1999]
  • Algunos líderes occidentales del combate al terrorismo han advertido que la presencia de lobos solitarios radicalizados —personas que planean ataques por sí solas y que podrían no tener contacto directo con Al Qaeda— implican un gran riesgo para la seguridad. [Perú 21 (Perú), 14/09/2013]
  • Varias fuentes policiales concordantes afirman que Hayat Boumeddiene, la esposa musulmana de Amedy Coulibaly, el asesino de Montrouge y la parisina Puerta de Vincennes, podría estar en Siria, cuando continuaba siendo la mujer más buscada de Francia, una «loba solitaria, armada y peligrosa». [ABC (España), 11/01/2015]
  • Rosenfeld agregó que la policía investigaba si los atacantes habían actuado de manera independiente, como lobos solitarios, o formaban parte de una célula terrorista más amplia. [La Nación (Argentina), 24/12/2015]
  • El joven somalí que el lunes hirió a 11 personas en un ataque con un vehículo y un cuchillo en una universidad de Ohio, Estados Unidos, era un lobo solitario que se inspiró en propaganda del ISIS para cometer el atentado, según fuentes de Inteligencia citadas por medios estadounidenses. [Clarín (Argentina), 29/11/2016]

A propósito del tratamiento en las obras lexicográficas de referencia, el único diccionario en lengua española que recoge la forma lobo solitario es el DEA, que lo define como ‘individuo huraño o insociable’. No encontramos rastro alguno del neologismo en el Clave, ni en el NEOMM, ni en el Alvar2. En lo referente a otras lenguas cercanas, tampoco lo han incluido Le Petit Robert ni Le Grand Robert, en francés; ni el Garzanti Linguistica, en italiano; ni el Pribéram, en portugués. Sí lo recogen, como se ha comentado anteriormente, el Oxford English Dictionary y el Merriam-Webster, e incluyen asimismo el significado relativo a acciones criminales o delictivas.

A la luz de lo anterior, es indudable la importancia y actualidad del neologismo lobo solitario. A pesar de que sería deseable que dejara de usarse el neologismo con el último de los significados expuestos —como tantos otros neologismos cuya desaparición marcaría, posiblemente, la erradicación de la realidad que designan—, los lobos solitarios son sin embargo una realidad que las obras de referencia de la lengua no deberían obviar. Homo homini lupus.

Víctor Ruiz Aldana
Observatori de Neologia
Universitat Pompeu Fabra (España)

lobo solitario, loba solitaria m. y f.

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