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El compuesto a la manera culta turismofobia es un resultado claro de la creciente masificación del turismo que se ha experimentado en todo el mundo en los últimos años y de las reacciones que provoca. Se trata de una voz de introducción muy reciente: la primera documentación de este neologismo en el Observatori de Neologia data de 2010.

Pasquín con la leyenda Tourist Go Home.
Flickr (Madella Moore)

Por otro lado, en la web viajares.es encontramos, con fecha 27 de septiembre 2017, el artículo https://viajares.es/turismofobia-5-apuntes-rapidos-y-curiosidades/, en el que se reproduce el siguiente tuit del antropólogo Manuel Delgado sobre la primera aparición del vocablo:  «He buscado en las hemerotecas de La Vanguardia y El Periódico y no he encontrado ningún uso del término turismofobia antes de 2008. Ese año, lo emplean, en La Vanguardia, Quim Monzó («Queridos visitantes y otros cuentos chinos», 15 se septiembre) y Màrius Carol («La ciudad museo», 24 de septiembre). En El Periódico, lo usa David Placer en «Turismofobia en auge» (20 de octubre). He mirado en El Mundo y El País y hasta todo 2009 y no aparece nada».

Vemos que las primeras apariciones del neologismo se dan en periódicos catalanes, concretamente barceloneses, lo cual no es casual, pues fue en Barcelona donde, hace unos quince años, se oyeron las primeras voces de protesta contra los estragos del turismo. Parece probable que sea un calco del catalán, lengua en la que, según informa Sergi Yanes en el artículo https://directa.cat/lestrategia-de-turismofobia publicado el 15/12/2017, la palabra nace el verano del 2007 cuando el experto en turismo José Antonio Donaire alertó de la «ofensiva turismofóbica» que se estaba gestando en ciertos ámbitos sociales, mediáticos y académicos.

A pesar de su novedad, turismofobia, que pasó de manera casi inmediata del catalán al español, ha arraigado rápidamente en el español peninsular y de ahí se ha extendido al de América, como se puede comprobar en los ejemplos que damos de su uso, sacados de periódicos de distintos países hispanoamericanos.

Su significado primero es ‘actitud de rechazo o aversión al turismo’:

  • Además, destaca el informe, “crea crecientes problemas urbanísticos, de convivencia ciudadana y turismofobia”. [La Vanguardia (España), 4/12/2016]
  • Barcelona es sólo uno de los ejemplos de una creciente ola de turismofobia, que se percibe en una serie de ciudades europeas que están planteando limitar el sector turístico. [La Tercera (Chile), 12/08/2017]
  • El efecto más inquietante de la masividad, de todos modos, es la turismofobia que crece principalmente en ciudades europeas como Venecia, Roma y Barcelona, entre vecinos que se oponen a lo que consideran una “turistización” excesiva, que alborota barrios antes tranquilos y que los obliga a mudarse al no poder pagar alquileres encarecidos. [Clarín (Argentina), 25/08/2017]

El neologismo también se utiliza, por extensión, con el sentido de ‘acciones violentas destinadas a perjudicar los intereses turísticos’:

  • Este dato explica mejor el crecimiento de la turismofobia en determinados barrios exabruptos de muchos vecinos de la Barceloneta tras cruzarse con segways, patinetes eléctricos, rickshaws con grandes carteles publicitarios… [La Vanguardia (España), 7/04/2017]
  • Sin embargo, el turismo es criticado por muchos que lo consideran una invasión del espacio público por lo que recientemente en Barcelona, Palma de Mallorca y otras ciudades se han registrado diversas acciones de turismofobia. [La Jornada (México), 1/08/2017]
  • Se habla de turismofobia y el Gobierno español anunció el jueves que denunciará en los tribunales los ataques contra intereses turísticos y se personará en las diligencias judiciales abiertas por sucesos ocurridos en la ciudad catalana. [Reforma (México), 12/08/2017]

El segundo sentido es el que se relaciona más con este neologismo en las definiciones de él que hemos encontrado, no en los diccionarios de referencia, donde todavía no está registrado, sino en fuentes alternativas; por ejemplo, en https://es.wikipedia.org/wiki/Turismofobia (consultado el 15/3/2018), donde podemos leer: «La turismofobia (formado a partir de «turismo» y «-fobia»),​ es como se refiere en España a las actos vandálicos,​ protestas e incidentes, incluyendo ataques perpetrados contra los turistas […]». También en la Fundéu, donde, bajo la entrada turismofobia, calificada de «neologismo válido», encontramos la siguiente definición con fecha 7/8/2017: «En el contexto de los actos vandálicos y protestas contra la saturación de turistas en los cascos históricos de algunas ciudades españolas, en los medios está tomando fuerza la voz turismofobia». Más adelante se indica: «[…] se recuerda que las voces formadas con -fobia no remiten necesariamente a un rechazo violento, de forma que si se alude a actos de esta clase sería más propio hablar de violencia/ataques turismófobos o turismofóbicos o de turismofobia violenta». Sin embargo, creemos que la Fundéu se equivoca al relacionar este neologismo solamente con acciones violentas, pues la voz también se puede referir a una simple actitud de rechazo, como se ha visto en los primeros ejemplos aportados.

También se ha documentado el derivado turismófobo turismófoba, con el sentido de ‘persona que siente aversión por el turismo masificado,’ derivado del primero de los dos sentidos de turismofobia:

  • Soy un turismófobo. ¿Cómo no voy a detestar a quienes han destruido cuanto amaba? Por fin empieza la gente a plantar cara a todos esos millones de forasteros en chancletas y en porretas que al hilo de los doce meses del año -antes, por lo menos, sus razias sólo se organizaban en los del verano- invaden las playas, los montes, las calles, los museos, los monumentos, las discotecas, los restaurantes, los burdeles y las fiestas de medio mundo y parte del otro medio, incluyendo España. [El Mundo (España), 28/08/2017]

La forma catalana turismofòbia está muy extendida, y aunque no la recogen los diccionarios generales (DIEC, GDLC), sí se encuentra en otros medios, como el portal lingüístico de la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales, ésAdir, donde se define como ‘fobia al turismo’ y se indica que el adjetivo correspondiente es turismòfob o turismofòbic.

El vocablo no consta en los diccionarios de referencia franceses, italianos ni ingleses, pero sí lo hemos encontrado utilizado en artículos publicados en estas tres lenguas, siempre en relación con el turismo y normalmente mencionando Barcelona: tourismophobie en francés (https://www.huffingtonpost.fr/2017/08/17/les-raisons-de-la-tourismophobie-et-quelles-solutions-sont-e_a_23080136/), turismofobia en italiano (http://www.travelnostop.com/news/turismo/spagna-turismofobia-rivolta-turisti_403231) y turismophobia en inglés, alternando con la forma anti-tourism (http://www.usasianpost.com/barcelona-struggles-with-rising-tide-of-tourists/).

Dada la reciente incorporación del neologismo al español, no parece prudente aconsejar todavía su inclusión en los diccionarios de referencia. Esperemos a ver cómo evoluciona la situación del turismo en el mundo y, con ella, la presencia de esta nueva voz en nuestras lenguas.

Victòria Alsina
Universitat Pompeu Fabra (España)

turismofobia f.

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