Al igual que muchos de los neologismos que han llegado a nuestra lengua, el sustantivo hub tiene su origen en la lengua inglesa; y como muchos de los anglicismos que hemos ido incorporando al español en las últimas décadas, llegó a la lengua castellana a manera de préstamo dentro del área de la informática —o, al menos, así lo atestiguan, entre otros, los datos del Observatori de Neologia—.

Fotografía de personas con maletas andando por el interior de un aeropuerto.
Pixabay

Pero ¿qué es un hub? Y ¿por qué se utiliza este término cada vez con más frecuencia en nuestro idioma?

En primer lugar, es necesario remontarse al origen de la palabra hub en la lengua inglesa. Según el registro más antiguo de grafía no ambigua de esta voz (1652), esta hacía (y sigue haciendo) referencia a la ‘parte sólida ubicada en el centro de una rueda, desde la cual se extienden los radios, y que gira sobre (o con) el eje’; en español, a esta parte de la rueda se le conoce como buje o cubo, y en algunos países de Latinoamérica como masa. Este significado, a su vez, dio lugar al sentido figurado ‘aquello que ocupa una posición análoga al buje de una rueda; punto central de una revolución, actividad, vida, interés, etc.’, cuyo registro más antiguo según el Oxford English Dictionary se remonta a 1858, es decir, más de doscientos años después del primer registro del significado literal.

Como se dijo anteriormente, la palabra hub llegó gracias a la informática, y lo hizo a finales de la década de 1990, tal y como lo evidencian el banco de datos del Observatori de Neologia y los corpus CREA y CORPES XXI, en los que se encuentran ejemplos en la prensa de ambos lados del Atlántico como los siguientes:

  • «En lugar de compartir accesos, genera conexiones dedicadas entre la PC y el “hub” o al servidor, y eso es ancho de banda», explicó Sander. [Excélsior (México), 23/09/1996]
  • Existen nueve componentes apilables, entre los cuales se encuentran hubs, routers, conmutadores y un pequeño servidor para web. [El País (España), 16/04/1998]
  • El diccionario Clave refleja este uso de la voz hub, a la que considera un «anglicismo [de] uso innecesario» cuando equivale a la palabra concentrador; y define este último como ‘dispositivo que conecta físicamente varios ordenadores entre sí para que formen parte de una misma red local’.

Sin embargo, pocos años después del auge inicial de la utilización de este anglicismo en el campo de la informática, la voz empezó a asociarse con un concepto diferente en la prensa de habla hispana. Según el banco de datos del Observatori de Neologia, así como los corpus CREA y CORPES XXI, desde inicios del presente siglo, la voz hub comenzó a utilizarse cada vez más en referencia a un lugar en el que se concentra una actividad, negocio, interés, etc., es decir, en un sentido similar al figurado que recoge el Oxford English Dictionary. Así, hub aparece en los tres corpus consultados en ejemplos como los siguientes:

  • American, que posee el 1% del capital de Iberia, añadirá 229 aviones a su flota de 700 y, sobre todo, se quedará con el hub (centro de conexiones) de Saint Louis, desde donde operaba TWA. [El País (España), 09/01/2001]
  • Lo que de aprovecharse convertiría al Perú en un hub de instituciones financieras. [Expreso (Perú), 11/12/2005]
  • ProChile apuesta a consolidar al país como el principal hub de innovación de la región. [El Mercurio (Chile), 29/04/2019]

Llama la atención que, en un buen número de apariciones de esta voz en los corpus consultados, con el significado que se acaba de ejemplificar, la voz inglesa aparece acompañada de un equivalente en lengua española (por ejemplo, centro de conexiones, plataforma logística, centro de distribución de vuelos, centro de operaciones, etc.), principalmente en el periodo comprendido entre los años 2001 y 2011, aproximadamente. Lo anterior podría ser un indicador de que, en realidad, se trata de un «anglicismo [de] uso innecesario», como se le ha etiquetado en el diccionario Clave. No obstante, el auge actual de su uso tal vez tenga que ver con su longitud, su sonoridad y con el hecho de que provenga del inglés, lo cual se ha asociado en los últimos tiempos, por parte de los hablantes del español peninsular y latinoamericano, a una señal de prestigio y sofisticación. Sin embargo, este fenómeno no parece exclusivo del español. Así, una revisión de varios diccionarios de referencia en otras lenguas romances nos muestra que la voz hub aparece registrada en el Grande Dizionario Hoepli della lingua italiana con dos acepciones diferenciadas, según se aplique a la aeronáutica o la informática, mientras que el diccionario Dicio de lengua portuguesa solo recoge dos usos en el ámbito de la informática. Asimismo, el diccionario Le Grand Robert, para el francés, acompaña las acepciones de hub con sendas recomendaciones oficiales para evitar el préstamo: concentrateur, para la acepción informática, y pôle (d’échanges), plateforme de correspondance y plaque tournante para la aeronáutica.

Finalmente, no deja de ser fascinante el viaje intra e interlingüístico que ha llevado a hub de hacer referencia al buje de la rueda de una carreta del siglo xvii, a un dispositivo que conecta varios ordenadores entre sí, y, por último, a un punto en el que se concentran vuelos, barcos, negocios o innovación. Dicho viaje refleja la capacidad que brinda la metáfora a las voces ya existentes para adaptarse a los desarrollos tecnológicos y científicos de la humanidad. Y aunque en un principio parecía necesario acompañar la voz hub de algún tipo de explicación o equivalente en español para facilitar su comprensión por parte de los hablantes, esto cada vez ocurre menos, lo que nos permite sospechar que, como tantos otros extranjerismos, tal vez hub ha realizado ese largo viaje para, finalmente, hacerse con un lugar en nuestra lengua.

Juan Manuel Pérez Sánchez
Universidad de Antioquia (Colombia)

hub m.

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