La preocupación actual por los problemas ambientales ha dado un gran impulso a la difusión del vocabulario asociado a esta temática. En efecto, en las últimas décadas, han entrado en el léxico general expresiones como agroecología, energía renovable o impacto ambiental, todas ellas registradas ya en el Diccionario de la lengua española de la RAE. Aquí, en las páginas de Martes Neológico, se ofrece también una selección de voces del mismo campo léxico (ecoparque, vía verde, antropoceno, ecotasa), al que se incorpora ahora residuo cero.

Dibujo de varios contenedores de residuos.
Pixabay

Por medio de residuo cero se designa una práctica industrial que reutiliza todos los componentes necesarios en un proceso productivo, con el fin de no generar materia inservible como remanente. Los siguientes contextos ilustran este significado:

  • La filosofía del residuo cero subyace en todos ellos: el objetivo prioritario debe ser conseguir eliminar la generación de residuos. [Expansión (España), 11/11/2001]
  • Alonso abogó ayer por «dar pasos rápidos» para lograr cuanto antes el ‘residuo cero’, o lo que es lo mismo, el reciclaje total. [El Correo (España), 14/06/2005]

En un uso más abarcativo, en el cual alterna con basura cero, residuo cero puede referirse también al aprovechamiento de todos los remanentes del consumo humano, sean o no de origen industrial, como se muestra en el ejemplo siguiente:

  • Ante esta realidad, Greenpeace exige un cambio de modelo en la gestión de recursos, que debe estar basado en el principio de ‘Residuo Cero’, es decir, recuperar todos los materiales que se encuentran en las basuras. [El Mundo (España), 07/02/2006]

La entrada de la expresión residuo cero en el léxico del español, lengua en la que no tiene aún registro lexicográfico, se da por medio de un calco del inglés zero waste. Documenta esta expresión como sustantivo y adjetivo el diccionario Merriam-Webster (edición en línea), que además fecha su primer uso conocido en 1970. Los diversos equivalentes en lenguas romances, como residu (o brossa) zero, zéro déchet, rifiuti zero (o zero rifiuti) y lixo zero no se hallan aún registrados lexicográficamente, aunque en muchas obras se recoge una acepción especial para el uso apositivo del sustantivo cero en palabras sintagmáticas.

En efecto, resulta interesante detenerse en los aspectos tanto formales como semánticos de cero en expresiones como residuo cero, tolerancia cero, pobreza cero y otras semejantes. Consideremos, en primer lugar, su categoría gramatical. Dada la función atributiva de cero en los casos enumerados, los diccionarios varían, e incluso vacilan, en la indicación de la marca categorial. Por ejemplo, para el Diccionario de uso del español de América y España, cero es un adjetivo en esta función, ilustrada con ejemplos como crecimiento cero y riesgo cero, y la misma decisión adopta el DEL para casos como kilómetro cero, donde cero aporta otro significado, como veremos más adelante. El Grande Dizionario Hoepli Italiano incluye, bajo una acepción con marca adjetiva, compuestos como altezza cero (‘altitud cero’) u ora zero (‘hora cero’), en tanto ubica bajo una acepción con marca sustantiva el compuesto tolleranza cero (‘tolerancia cero’).

El sustantivo cero, usado en función apositiva, integra en español el paradigma de los sustantivos clave (palabra clave), sorpresa (fiesta sorpresa), estrella (jugador estrella) y varios más. En muchos de estos casos se trata de compuestos nominales, que muestran una sola marca de plural (viajes relámpago). En otros casos, como el de clave, el sustantivo puede recategorizarse como adjetivo, y encontrarse entonces tanto con marca de plural (problemas claves) como fuera de sintagmas nominales, en construcciones copulativas: «esta cuestión es clave»/«estas cuestiones son claves».

Esta posibilidad de recategorización explica las soluciones lexicográficas ambivalentes que hemos mencionado en el caso de cero. Para evaluar si se ha producido o no el cambio de la categoría sustantivo a la de adjetivo en el contexto de residuo cero, pueden utilizarse los dos criterios mencionados, el de la concordancia en plural y el de la construcción copulativa. Con respecto a la doble marcación del plural, no es posible considerar ese contexto porque, si bien en español residuo es normalmente un nombre contable que se pluraliza fácilmente (residuos sólidos, tratamiento de residuos), no lo es en el compuesto residuo cero, pues este no designa una entidad individual (un elemento desechable), sino que refiere a una materia abstracta (un conjunto de medidas, procesos, etc.) o una materia concreta (un conjunto de desechos), y es por tanto de carácter incontable. En virtud de ello, el compuesto nominal residuo cero puede aparecer sin determinación en función de complemento verbal, tanto cuando designa una política, en el primer ejemplo, como cuando se refiere a basura, en el segundo:

  • El objetivo es alcanzar «residuo cero» en el horizonte 2050. [ABC Sevilla (España), 22/01/2020]
  • Nuestro objetivo es generar residuo cero e ir utilizando menos el coche, primera causa de accidentes y conflictos circulatorios. [Diario Deia (España), 17/01/2020]

Con respecto al segundo criterio, no existen usos de cero en construcción copulativa referida a residuo y con el significado propio de la temática ambiental. Es posible concluir, por tanto, que no hay aún indicios de su recategorización en el compuesto residuo cero. Dicho esto, dado que cero sí se ha recategorizado como adjetivo en otros casos, como el de tolerancia cero («ante una situación de violencia, la tolerancia debe ser cero»), se presentan dos decisiones lexicográficas posibles: una es la de unificar todos los usos atributivos de cero bajo la marca adjetivo (y entonces residuo cero no sería sino un ejemplo dentro del artículo cero); la otra, más en línea con el uso actual de residuo cero, donde cero es aún solamente sustantivo, es la de tratar toda la expresión como compuesto, bajo el artículo residuo. La doble indicación que precede nuestro texto busca reflejar estas dos maneras de aproximarse a este fenómeno tan debatido en la gramática del español y de otras lenguas.

En cuanto al significado que aporta cero en compuestos como residuo cero o tolerancia cero, cabe señalar su valor negativo o privativo, frente al significado temporal que tiene en hora cero o paciente cero. La existencia de estos dos valores semánticos de ausencia y de carácter inicial en su función apositiva, junto con la extensión de uso en su función determinativa («tiene cero ganas de cocinar»/«cero empatía»), alertan sobre la productividad de cero en el español actual.

Finalmente, cabe interrogarse sobre la preferencia discursiva por los compuestos o sintagmas con cero en la comunicación social y política, en detrimento de otros recursos sintácticos de significado equivalente (sin residuos, nada de residuos). Más allá de la concisión conceptual propia de los compuestos y los sintagmas nominales, que favorece su popularidad en expresiones programáticas y eslóganes, cero tiene sin duda un matiz expresivo que rubrica con el impacto de una cifra la radicalidad de las propuestas, y en ese sentido interpela al ciudadano-consumidor a la manera de un signo de exclamación.

Gabriela Resnik
Universidad Nacional de General Sarmiento (Argentina)

residuo cero m.

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