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Una mera ojeada a la prensa de ambos lados del Atlántico basta para caer en la cuenta de que el adjetivo emergente es hoy en día tan productivo que incluso parece estar de moda. Abundan los directores, artistas, jóvenes, iglesias, escuelas, ventanas, empresas, sectores, potencias, mercados, economías y países emergentes, por mencionar tan solo algunas de las combinaciones posibles.

Globo terráqueo
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Entre las más frecuentes y más estables figuran economía emergente, mercado emergente y país emergente. Ninguna de ellas aparece en los diccionarios de referencia (DRAE23, Clave, DEA, DUEVOXUSO) o el repertorio de neologismos NEOMM. Ni siquiera encajan en las acepciones comúnmente recogidas bajo el lema emergente, a saber, ‘que emerge o sale a la superficie’ o ‘que surge o aparece’. Apuntan a una realidad distinta que (aún) no se ve reflejada en las obras lexicográficas consultadas.

Estamos ante tres neologismos formados por sintagmación (sustantivo + adjetivo) a partir de las unidades neológicas inglesas emerging market, emerging economy, emerging country. La recuperación de emerging, un adjetivo inglés caído en el olvido que pasa a ocupar una parcela semántica no del todo cubierta por su doblete emergent, ha dado lugar a una resemantización del adjetivo español emergente que permite ir del significado inicial a una acepción íntimamente ligada a la economía y la sociedad en general. Si bien los nombres comunes que acompañan al adjetivo hacen referencia a conceptos diferentes, los tres compuestos sintagmáticos tienden a funcionar como sinónimos en el discurso divulgativo.

  • La caída de las reservas de moneda extranjera en los países emergentes limitaría la compra de deuda en Estados Unidos y Europa. […] Las reservas en moneda extranjera de los mercados emergentes cayeron el año pasado por primera vez en las últimas dos décadas. […] Esta caída podría limitar la habilidad de las economías emergentes para seguir comprando deuda de Estados Unidos y de Europa. [El Espectador (Colombia), 1/04/2015]

Las tres unidades se remontan a una decisión deliberada. En los años setenta del siglo xx, los países con un mercado más débil, a medio camino entre los subdesarrollados y los desarrollados, se conocían como países en vías de desarrollo, una opción que no era del agrado de todos, ya que medía el grado de desarrollo de un país tomando como referente único y exclusivo la visión reduccionista y fuertemente mercantilizada del mundo «desarrollado» (básicamente, EE. UU., Europa Occidental y Japón). En su afán por acuñar una variante más positiva y dinámica, desprovista de cualquier juicio de valor sobre el estado de desarrollo y dirigida a fomentar la inversión en países menos pujantes, el Banco Mundial lanzó en 1981 el término emerging market, mercado emergente, que desde el primer momento coexistió con los compuestos sintagmáticos economía emergente y país emergente.

Como no hay consenso sobre la definición de estos términos ni tampoco sobre los criterios que han de reunir las economías en cuestión, no existe una lista absoluta y definitiva de países emergentes. El adjetivo emergente no se ciñe a lo meramente económico, sino que posee connotaciones políticas y sociales. Simplificando, se podría afirmar que un país emergente es una sociedad de crecimiento rápido que se halla en transición hacia el modelo económico, político y social vigente (algunos dirían: impuesto por el mundo occidental). Pese a las turbulencias de los últimos años, hay quien vaticina que el crecimiento de los países emergentes dará lugar a una nueva constelación político-económica en la que los llamados países desarrollados se vean desplazados por estos.

  • El verdadero motor de la economía mundial son los países emergentes. [Excélsior (México), 13/07/2011]

Aunque en 2008 The Economist se preguntaba en uno de sus titulares si no habría llegado el momento de jubilar el término mercados emergentes, su uso ha perdurado a lo largo de los años e incluso ha ido en aumento, como demuestran los ejemplos documentados en el Observatori de Neologia y los corpus de la RAE. Al igual que economía emergente, mercado emergente aparece con más frecuencia en Latinoamérica que en España, tal vez por tratarse de una realidad económica de especial interés en un continente donde no pocos países sean considerados como tales.

  • De repente, a lo largo de 2013, los inversores parecen haber (re) descubierto que todo lo que brilla en los mercados emergentes no es oro. La ola de protestas, de Brasil hasta Turquía, pasando por Perú o Rusia, recordó a los neófitos que estos mercados son, ante todo… emergentes, es decir, economías altamente expuestas a brotes sociales masivos e infartos políticos repentinos. [El País (España), 20/09/2013]
  • Los mercados argentinos reaccionaron adversamente a la decisión de la firma estadounidense Morgan Stanley Capital International (MSCI) de postergar una posible subida en sus índices a Argentina desde la categoría de mercado de frontera a la de economía emergente. [La Nación (Argentina), 21/06/2017]

Mientras que en los años ochenta prevalecía el sustantivo mercado, el siglo xxi, especialmente de 2005 en adelante, viene marcado por un auge de país emergente, lo cual parece indicar que los términos económicos más específicos y más especializados (economía emergente, mercado emergente) han cedido el paso a la variante más general (país emergente). En los tres casos, el plural se impone con rotundidad sobre el singular, quizá por esa tendencia a clasificar los países en grupos o bloques con el fin de identificarse o, al contrario, distanciarse de unos u otros.

Cabe destacar que se asiste a una creciente nominalización del adjetivo emergente, convertido en sinónimo de país emergente.

  • Los emergentes amenazan el papel de Europa en el mundo. [La Vanguardia (España), 22/05/2011]

Los equivalentes acuñados en otras lenguas románicas se rigen por el mismo procedimiento calcado del inglés: pays/marchés/économies émergents en francés, paesi/mercati/economie emergenti en italiano, países/mercados/economias emergentes en portugués o països/mercats/economies emergents en catalán.

Pese a que el uso de las tres unidades neológicas se viene documentando desde los años ochenta hasta nuestros días, son muy pocos los diccionarios que las recogen. En el ámbito anglófono, Merriam Webster’s Dictionary incluye el adjetivo emerging en combinación con los sustantivos nations ‘naciones’ y artist ‘artista’, marcándolo como neologismo. No figura en el Oxford English Dictionary, pero, curiosamente, el Oxford Spanish Dictionary relaciona emergente con un ‘país o zona que experimenta una alta tasa de crecimiento económico y una rápida industrialización, acompañados de una gran predisposición a los intercambios internacionales’… El Diccionario del Español Jurídico de la RAE (no así el DRAE23) recoge país emergente como sinónimo de país en vías de desarrollo. Con esa misma acepción aparece en el Dizionario Hoepli della lingua italiana. Por su parte, el Diccionario de Neologismos del Español Actual NEOMA define economía emergente como ‘país en vías de desarrollo que comienza a crecer con su propio nivel de producción industrial y sus ventas al exterior’. Según el Dizionario Garzanti, por último, los paesi emergenti son aquellos que adquieren importancia en la escena económica y política mundial.

¿A qué se debe esta escasa presencia en los diccionarios? Probablemente tenga que ver con la confusión conceptual que reina en este campo así como con la carga ideológica del adjetivo emergente, no siempre considerado como un término políticamente correcto. De hecho, entre los «afectados» han surgido voces a favor de una solución objetiva y neutral, ajena a cualquier comparación basada en el modelo económico de Occidente, como puede ser países de rápido crecimiento.

Queda demostrado una vez más hasta qué punto la terminología y la neología son el reflejo de una visión del mundo e incluso pueden llegar a influir en él. El uso continuado y cada vez más frecuente del compuesto sintagmático país emergente lo convierte en un serio candidato a formar parte de las obras lexicográficas de referencia. Ojalá llegue el día en que todos los países emergentes «emerjan» para siempre, pero mientras tanto parece de recibo que los diccionarios incorporen a su repertorio un compuesto sintagmático que hace alusión a una realidad en la que habita buena parte de la población mundial, máxime cuando economistas de renombre internacional coinciden en que el futuro está en las economías emergentes.

Goedele De Sterck
Grupo NeoUSAL
Universidad de Salamanca (España)

país emergente m.

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